<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357</id><updated>2012-02-11T21:34:11.190-06:00</updated><title type='text'>DE AFLICCIONES, CONFESIONES Y CONCLUSIONES</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>32</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-6784503382981673623</id><published>2011-08-04T09:02:00.002-05:00</published><updated>2011-08-04T12:10:44.580-05:00</updated><title type='text'>Cuestión de Azar.</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial;"&gt;Por Juan Pablo Matarredona&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial;"&gt;Desconocer lo que va a ocurrir más adelante&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial;"&gt;supone un desafío -un juego darwiniano- &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial;"&gt;que nuestra mente no puede dejar de encarar y resolver.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial;"&gt;Jorge Volpi, Leer la mente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial;"&gt;Para muchos la escritura es una actividad solitaria. El argumento es sencillo: cualquiera se sienta frente al ordenador a teclear palabras sin la necesidad de compartir esta acción con nadie, sino hasta el momento de tener un resultado, y eso sólo en caso de querer ser leído, pues en bastas ocasiones a quienes escriben –me da pavor usar el término ‘autores’ para no herir la susceptibilidad de aquellos que creen que es un concepto exclusivo para denominar a los doctos del quehacer creativo– ni siquiera les interesa la repercusión. En el caso de este inexperto escritor puedo asegurar que siempre he creído en la individualidad de esta labor y, en la mayoría de las veces, en su completa privacidad, por lo que me reservo muchos relatos ante al celo de compartirlos con fisgones que deberían concentrarse en sus historias en lugar de husmear en las ajenas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial;"&gt;Hoy intento desarrollar un texto, un cuento del que conozco casi todos los detalles excepto el desenlace.&amp;nbsp; Me monto en el coche y comienzo a revivir una historia de diecisiete años de edad, son demasiadas las cosas que pasan por mi cabeza y permean mis emociones: la esquina de Homero y Schiller en esa colonia que tanto detesto; unos dominantes ojos verdes que hacen juego con aquella tímida sonrisa, un auricular que sirvió como comunicación ante la imposibilidad geográfica y autoritaria por tantos y tantos años, un inesperado reencuentro que desencadenó dicha y desgracia, noches de vigilia e incertidumbre, miedo, pasión, deseo, responsabilidad… aparente imposibilidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial;"&gt;Me detengo frente a esa cafetería de origen gringo que hoy domina al mundo, activo las intermitentes para prevenir a los demás automovilistas, entro al local, la chica detrás del mostrador ya sabe lo que quiero –¡qué patético ser consumidor frecuente de un producto de tan mala calidad!–, automáticamente le entrego un billete de cincuenta pesos sabiendo que me devolverá sólo una moneda, cojo la bebida y salgo. Regreso al coche y lo pongo en marcha, al igual que a mi mente y a mis recuerdos que, a la distancia, me hacen dudar de su autenticidad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial;"&gt;Una cascada de imágenes atraviesa mi cabeza: aquella virgen dentro de un diminuto departamento en Polanco, la fachada de un colegio del que nunca había escuchado, un pelaje dorado que siempre me ha impresionado. Son demasiados los sonidos que emergen del pasado, de mis sueños y de mis deseos para reconstruir los hechos: una risa tímida, pero honesta; esa dulce voz a través del teléfono que afirmaba ser mi conciencia; esas palabras tan determinadas en el momento más íntimo de mi vida, un ‘te amo’ proferido fuera de tiempo y no correspondido gracias al miedo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial;"&gt;Ya en casa e instalado frente a la computadora, mis dedos teclean párrafos como acelerados martillos; paro y, tras seleccionar todo lo escrito, con una sola acción lo desaparezco. Me pongo de pie y busco desdibujar los puntos básicos del relato, de darle forma y sentido. Doy vueltas por el apartamento, dejo caer mi no tan liviano cuerpo sobre el sofá, me apeo de nuevo, camino, me detengo, dudo, pienso, siento, pero no llego a nada. Resuena en mi mente el nombre de mi homónimo, saboreo ese mezcal como si aún circulase por mi paladar, escucho esa canción como si estuviésemos de nuevo en el escenario cantando ante desconocidos, siento esa encantadora asincronía que genera una dócil boca ante una muy osada, me lleno de un aliento que no sé si disfruté en verdad o es un espejismo de mis deseos, recuerdo verla a mi lado al abrir los ojos por la mañana… por lo menos creo haberlo hecho en algún punto del pasado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial;"&gt;Escribo, me detengo y elimino. Una secuencia que se repite durante horas y que podría continuar así, indefinidamente, hasta que me dicten el final de esta inconclusa historia. Y es precisamente ahora que me doy cuenta de ello, es el momento en que me convierto en la más temerosa presa del pánico. Cierro mi laptop en un instante y sin dudarlo, escapo a mi habitación y me refugio bajo las mismas sábanas donde mis confusos recuerdos afirman haber conocido esa perfecta imperfección que tanto me fascina. Con un miedo jamás vivido asimilo lo que hasta hoy no pude ver: este cuento no me pertenece sólo a mí, escribir ya no volverá a ser mi actividad solitaria. Hoy es cuestión de azar el desenlace de mi historia. Hoy estoy aquí, irresoluto y temeroso, cobijado en el mismo sitio donde quisiera estar con ella para concluir con este relato y, también juntos, dar inicio a muchos más. Sé que merezco ese ansiado final. Hoy sé que somos dignos de la solución a este azaroso dilema.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-6784503382981673623?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/6784503382981673623/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=6784503382981673623&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/6784503382981673623'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/6784503382981673623'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2011/08/cuestion-de-azar.html' title='Cuestión de Azar.'/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-4988418442879021675</id><published>2010-10-19T21:20:00.000-05:00</published><updated>2010-10-19T21:20:05.231-05:00</updated><title type='text'>Correo electrónico para un entrañable amigo</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: arial; font-size: small;"&gt;Leí tu mail el mismo día en que lo enviaste. No supe si responder. No lo creí adecuado, ya que pediste no lo hiciera.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="font-family: arial; font-size: small;"&gt;Te quiero, te extraño y tengo fe en ti. Es todo lo que me parece importante decir.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: arial; font-size: small;"&gt;Seguiré en espera de ti y de nosotros. Seguiré aguardando el momento que consideres indicado para abrazarte y perdonarnos. Seguiré aquí.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: arial; font-size: small;"&gt;Te he querido, te quiero y siempre te querré.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: arial; font-size: small;"&gt;Fin del mensaje.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-4988418442879021675?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/4988418442879021675/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=4988418442879021675&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/4988418442879021675'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/4988418442879021675'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2010/10/correo-electronico-para-un-entranable.html' title='Correo electrónico para un entrañable amigo'/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-1732489993724530902</id><published>2010-05-22T16:11:00.006-05:00</published><updated>2010-05-22T16:26:06.403-05:00</updated><title type='text'>Segundo llamado a la cordura: un escrito sin sentido.</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Por Juan Pablo Matarredona&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="margin-left: 106.2pt; text-align: right;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Ya se, Mireille, es obseno escribir estas cosas, darlas a los mirones. Qué quieres, están los que van a confesarse a las iglesias, están los que escriben interminables cartas y también los que fingen urdir una novela o un cuento con sus aconteceres personales . &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="margin-left: 177.0pt; text-align: right;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;JULIO CORTÁZAR, Ciao Verona.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Ya nadie habla. Ahora todos escriben, es lo que me queda de ellos, puros grafismos. Leo a unos, a otros, a otra, algunos más y todo comienza a cobrar sentido, todo se conjuga para darme un solo mensaje, ese que no quiero conocer, ese que no me hace bien, ese que probablemente no es. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Como primer impulso preferí unirme a ellos y hacer lo mismo: escribir. Palabras aquí, palabras ahora, palabras allá, palabras después… Palabras, palabras, y más palabras; todas ellas sin sentido; sólo el que en el preciso momento de retratarlas decidí darles. Ah, pero qué conveniente nos resulta leer, pensar, interpretar, dotar de sentido a todo aquello que los demás comunican para poder criticar, para enjuiciar y determinar hasta dónde se han vuelto locos o hasta dónde afectan a nuestras propias vidas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Todos nos ponemos a tejer, a enmarañar y, luego, a desenmarañar. Hemos maquilado una enorme cantidad de telarañas que se entrecruzan y nos tocan a todos, que nos oprimen y obligan a estar conectados sin más razón que la mera curiosidad; pero dicen por ahí que ‘la curiosidad mató al gato’ o, en este caso, a todas las arañas. Nos carcome, nos llena de dudas y roba nuestra serenidad, esa a la que tanto aspiro, porque no puedo afirmar que todos persigan lo mismo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;La tormenta hace mucho ruido, tanto que resulta ensordecedor y, peor aún, adictivo. Quién hubiera imaginado que al tirar del carrizo que contiene el hilo que gustamos de enredar terminaríamos por jalar a las propias nubes para provocar que se cerraran y así producir el gran diluvio, ese épico del que todos hemos leído, del que todos, absolutamente todos, hemos temido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;¡Basta! Cierra los ojos, oprime la suposición y retoma tu vida, deja a un lado las ideas que no tengan más razón que la que sus propios autores hayan querido darles. Silencia a los demonios que dentro tuyo suplican por más errores, por más interpretaciones. ¡Calla! ¡CÁLLalos! ¡CÁLLENse! ¡CÁLLATE!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;¿Lo notas? Sí, es el silencio en tu interior, un silencio palpitante que te devuelve la tranquilidad, que te ayuda a recordar quién eres y&amp;nbsp; adónde vas. Gózalo, disfrútalo, regocíjate y pon mucha atención porque está por asomarse el sol. ¿Te das cuenta? Ahí está, detrás de esa colina. Ya no hay gotas, sólo los charcos de lo que está por dejar de ser. Es el momento ideal para concentrarte en lo tuyo, para prestar atención a lo único que importa en esta vida, si es que sólo hay una. Abre los ojos pausadamente, percátate de este milagro: ahí estás tú, sólo tú. Y cuando recobres la vista y la cordura ahí estarán las palabras de aquellos que no van más allá, de aquellos que no pretenden algo más. Sonríe, que la locura a veces es sensata.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;Nota mental: regresar pronto a los cuentos divertidos y dejar a un lado los escritos reflexivos que a muchos entristecen y la mayoría interpreta sin conocer su significado.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-1732489993724530902?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/1732489993724530902/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=1732489993724530902&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/1732489993724530902'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/1732489993724530902'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2010/05/segundo-llamado-la-cordura-un-escrito.html' title='Segundo llamado a la cordura: un escrito sin sentido.'/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-3597870006159043380</id><published>2010-05-20T23:36:00.002-05:00</published><updated>2010-05-20T23:36:52.583-05:00</updated><title type='text'>¡Qué difícil!</title><content type='html'>&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Por Juan Pablo Matarredona G.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="margin-left: 106.2pt; text-align: right;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Ay de aquellos que, con miedo a posibles aflicciones futuras, se queden sentados a la vera del camino llorando un pasado que ni siquiera fue mejor que el presente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="margin-left: 106.2pt; text-align: right;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;José Saramago.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Qué difícil es no sentirse amado. Qué difícil es no aceptar el amor. Qué difícil es enfrentar tus miedos; qué difícil es enfrentarte a ti mismo. Es difícil percatarte de que no eres un súper héroe, de que no puedes leer la mente de los demás, de que te has engañado toda tu maldita vida. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Y vaya que es difícil cuando se supone que has logrado tanto y, al ver atrás, te das cuenta de que todo lo hiciste sin tener la menor idea de porqué y para qué. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Es muy difícil extrañarla, extrañarlos… extrañarte. Resulta sumamente complicado darte cuenta de que no eres aquél que siempre fuiste, de que no sabes quién eres ni a dónde vas. Qué difícil es llorar y, cuando lo logras, más difícil dejar de hacerlo; las lágrimas corren pero, al parecer, no curan nada, sólo traen la realidad a flote, el dolor a la superficie. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Es difícil no tener ganas, pero más difícil encontrar nuevos ánimos. Difícil levantarse, difícil seguir caminando cuando no tienes fuerza para hacerlo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Difícil escribir, difícil pensar, difícil decidir, difícil sostener decisiones, difícil sentir, más difícil dejar de sentir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Pero aún más difícil percatarte de que toda la vida has querido ser amado, de que siempre lo has necesitado. Difícil estar solo; difícil, acompañado. Todo es difícil.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Mejor respira, eso es fácil. Mejor no pienses, eso no es tan difícil. Mejor corre hacia el espejo más próximo que tengas, párate frente a él, grita, aúlla, maldice, llora, déjalo fluir, sácalo todo, tus frustraciones, tus miedos, tus derrotas, tus corajes, tus desamores, tus malas intenciones, tus amores imposibles, tus victorias pendientes, tus dudas, todos tus temores… Y cuando la serenidad haya llegado, respira nuevamente, observa esa mirada cristalina y comienza a hacer lo que siempre quisiste que los demás hicieran para ti: date amor, date cuenta de que eres grande, de que eres fuerte, de que eres sabio, de que ERES. Percátate y convéncete de que puedes, de que debes y de que te debes tanto que no es momento de rendirte. Deja que la tormenta pase, las cosas resultarán para bien, y cuando no caiga una gota más ahí estarán junto a ti aquellos que, por decisión propia, te quieran dar lo que tú nunca te diste sino hasta el día de hoy… Sí, es difícil, muy difícil, pero factible. Es posible… porque tú puedes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-3597870006159043380?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/3597870006159043380/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=3597870006159043380&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/3597870006159043380'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/3597870006159043380'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2010/05/que-dificil.html' title='¡Qué difícil!'/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-8484504340292071749</id><published>2010-05-20T23:33:00.003-05:00</published><updated>2010-05-21T19:18:29.664-05:00</updated><title type='text'>Catatonia</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 10pt;"&gt;Por Juan Pablo Matarredona&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Me dio la impresión de que era esclavo de una sobrenatural especie de terror. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 10pt;"&gt;Edgar Allan Poe, La caída de la Casa Usher.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;¿Lo imaginas? Parecía una escultura viviente; allí, paradito en la calle de Preciados&amp;nbsp; como si alguien lo hubiese pausado justo cuando caminaba. La verdad es que el pobre hombre no olía nada bien, vamos, los indigentes jamás se han caracterizado por usar colonia. Dicen que cuando se dieron cuenta ya llevaba ahí más de catorce horas. ¡Joder! ¡Catorce horas en la misma posición! ¡Catorce horas sin hablar con alguien! ¡Catorce horas inmóvil! ¡Catorce horas atrapado en su cuerpo! Vaya paradoja, ¿cómo puede alguien terminar esclavo de su propio cuerpo?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Ya, ya, perdón… Sí, tienes razón, también los que son adictos al ejercicio son esclavos de sus cuerpos, pero en otra dimensión; por lo menos tienen el control de sus movimientos. En cambio este pordiosero fue encerrado allí sin que le dijeran ‘agua va’.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Al principio a la gente le pareció algo cómico, todos creían que estaba jugando; vaya ilusos, no creo que alguien tenga la capacidad de jugar a los encantados por catorce horas continuas. Así que no faltó el típico gracioso que intentó hacerle cosquillas o soplarle en la cara, ni qué decir del granuja que amenazó con golpearlo ‘para ver si del susto se movía’.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Creo que eran por ahí de las dos de la tarde cuando pasé a un lado de la Fnac y le vi; definitivamente algo movió en mí, porque desde ese momento decidí suspender todas mis actividades -que no eran muy urgentes- para estudiarle. Sí, ya sé, no soy ni psiquiatra, ni antropólogo, ni nada que se le parezca; vamos, ni la universidad terminé. Pero eso no limita mi derecho de analizar a la raza humana y vaya que éste era un espécimen digno de observación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Primero me senté en la escalinata de un local aledaño que, por fortuna, estaba cerrado, así no molestaría a nadie, y desde ese emplazamiento lo observé detenidamente. Su ropa, muy sucia y roída, aún más el saco que le cubría; su calzado, curiosamente nuevo, seguro lo había robado; su pelo, ondulado, cano y desarreglado; la barba, tupida y amorfa; pero, lo más asombroso era su expresión, pues era la típica de alguien que está concentrado en algo que va más allá de lo que tiene enfrente, que, a pesar de tener los ojos fijos en un punto, su mirada va mucho más allá, seguramente hasta su interior. Y qué decir de la postura que, claramente, era la de un hombre en pleno acto de andar, con la pierna derecha al frente, un poco flexionada, contrario a la izquierda, que estaba completamente estirada y el talón de su pie no tocaba el suelo, como si se impulsara con la punta de esa extremidad. El brazo derecho hacia atrás, mientras que el otro, en la posición contraria, típico de alguien en plena andanza. Lo más curioso era el objeto que pendía de la mano zurda: un bolso femenino; se veía ya gastado, era café y estoy convencido de que no lo había hurtado, lo cargaba con tal seguridad que cualquier podría afirmar que allí dentro se encontraba la posesión más valiosa de ese hombre. ¿Cuál? ¡Uy, me lo pregunté un centenar de veces! Divagué al respecto por más de dos horas: un reloj, un documento, un afiche religioso, la fotografía de una mujer, el mechón de su primer hijo, un pedazo de pan, un cheque multimillonario, una caja llena de sueños, un libro escrito que revolucionaría la literatura, la fórmula para curar el cáncer, un billete de tren, un jabón de ducha; vaya, podrían ser un millón de cosas. Lo único que comprendí fue la importancia de ese bolso por la forma en que sus dedos estaban aferrados a sus asideras. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Luego de un par de horas mis glúteos, sí, esas minúsculas nalgas mías, ya se habían cansado de reposar sobre el rígido y frío escalón, por lo que decidí cambiar mi perspectiva y opté por tomar un punto de vista más dinámico, así que comencé a caminar en círculos a su alrededor. Para ese entonces ya éramos muchos los curiosos, sólo que la mayoría le miraba sólo por un rato; en los mejores casos iban y venían un par de veces para admirarlo o burlarse, como aquel niñato que, luego de observarlo en dos ocasiones, volvió con un amigo suyo para, entre risas, amarrarle las agujetas y así, en caso de que reaccionase, haber cometido la tradicional travesura; y qué decir del ladronzuelo que, en menos de tres segundos extrajo todo lo que encontró en los bolsillos del rígido sujeto; ni yo ni nadie de los presentes fuimos capaces de reaccionar a tiempo, cuando razonamos lo sucedido, el delincuente ya corría a toda velocidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Fue mientras realizaba uno de mis cíclicos rondines alrededor de Lorenzo, así decidí llamarle por su ajena mirada, que comenzaron a llegar miembros de la Guardia Civil y uno que otro psiquiatra, quienes no tenían la menor idea de qué hacer con nuestro escultural personaje. Lo que más me llamó la atención fue que nadie, absolutamente nadie, me pidió que me alejara de Lorenzo luego de que cercasen el perímetro que le rodeaba para evitar que le gente se acercara; por el contrario, parecieron entender muy bien la relación que estaba por desarrollar con esa momia viviente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Después de casi tres horas de caminar dibujando el diámetro de su espacio vital y de mirar fijamente sus ojos cuando pasaba enfrente, logré establecer contacto, conseguí sentir que su mirada enlazaba con la mía. Y ocurrió lo que sucede cuando alguien presiona el disparador de una cámara fotográfica para que su obturador abra y cierre en cuestión de microsegundos. Tras ese instante comencé a sentirme cautivo, lejano, impotente. Y es que comprendí que me había esclavizado. ¿Quién es ese extraño que camina a mi alrededor y pretende ser yo? ¿Quién me ha suplantado? ¿Qué coño hago yo aquí dentro? ¿En qué momento me encerraron? ¿Qué hace toda esa gente mirándome? Personas que, fuesen científicos, rescatistas, médicos o gente de la más común, se preguntan sobre mi identidad, todos quieren saber quién soy. ¡Vaya incógnita! Lo que les desespera es que no hay quien pueda responderles y el único que según ellos podría hacerlo, está inmóvil, catatónico. ¡Qué bendición para mí! Pues ni aunque tuviese el control sobre el cuerpo que me cautiva, tendría la capacidad de responderles. Debo verle el lado bueno a las cosas, porque ésta es una excelente oportunidad para descubrirme. Por favor no me toquen y no se preocupen, que cuando tenga la respuesta todo volverá a la normalidad y podré continuar mi caminata con el bolso que le robé a aquella señora que se cansó de perseguirme.&amp;nbsp;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-8484504340292071749?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/8484504340292071749/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=8484504340292071749&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/8484504340292071749'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/8484504340292071749'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2010/05/catatonia.html' title='Catatonia'/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-7252284574087074358</id><published>2010-05-20T23:24:00.004-05:00</published><updated>2010-05-20T23:25:44.011-05:00</updated><title type='text'>Ímpetu de renovación</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 10pt;"&gt;Por Juan Pablo Matarredona&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="line-height: 12.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: right; text-autospace: none;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Aquello que escoges hoy reverberará durante mil mañanas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="line-height: 12.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: right; text-autospace: none;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 10pt;"&gt;Deepak Chopra, Jamás Moriremos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Hoy es un buen día para comenzar porque, ¡vamos!, emprender algo nuevo siempre es útil; siempre, inspirador.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;¿Te ha sucedido que abres los ojos por la mañana y algo, un no sé qué ni porqué, te dice “órale, huevón, este es el momento” y, tras ese constructivo imperativo interno, pones manos a la obra?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Pues eso mismo me pasó esta mañana. ¡Fue increíble! Desperté dos horas y media antes de lo habitual, y fue como si la luz que entraba por la ventana y que penetraba las cortinas para hacerme notar que éstas no cumplen con su finalidad, tendiera una enorme mano hacia mí para obligarme a saltar fuera de la cama. Luego de que su ímpetu de renovación me sacudiese el sueño y, aunque yo no lo pidiese, también la pereza, decidí descender los veintiocho peldaños que separan a esta planta de la cocina de esta mismísima casa para preparar un café –cliché necesario para comenzar con mi nueva carrera de escritor–. Seamos honestos:&amp;nbsp; ¿Quién se imagina a un escritor sin una taza de café a un lado? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Bueno, bueno, regreso a mi relato.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Después de servir dicha taza con el café más insípido del mundo, pero lo suficientemente humeante como para convencerme de que cumpliré con la imagen soñada, ascendí rumbo a mi estudio completamente decidido a emprender la ilusión de ser escritor y fue ahí cuando me topé con un nuevo reto: contar con mi propia y auténtica máquina de escribir, ya que en este hogar sólo existen cuadernos y bolígrafos. Seamos francos: ¿Quién se imagina a un escritor sin su típica máquina de escribir puramente mecánica? Por lo que llegué a la conclusión de que, antes de comenzar con mi nueva carrera y si es que pretendo hacerlo con el pie derecho (aunque, en realidad, debería hacerlo con las manos, por aquello del tecleo), debo programar una visita a los mercados de pulgas más prestigiados de la ciudad para hacerme de ese imprescindible objeto sin el cual jamás lograré renovarme y emprender mi nuevo oficio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Pero bueno, esa es misión por programar, pues ya suena mi despertador, lo que significa que es momento de ducharme y dirigirme a ese trabajo tan monótono y aburrido para el cual vivo. Afortunadamente hoy fue un buen día para comenzar; bueno, por lo menos para imaginar cómo debería comenzar. Hasta luego, ya voy tarde para la oficina.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-7252284574087074358?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/7252284574087074358/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=7252284574087074358&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/7252284574087074358'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/7252284574087074358'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2010/05/impetu-de-renovacion.html' title='Ímpetu de renovación'/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-6885638222033841385</id><published>2008-09-25T23:57:00.002-05:00</published><updated>2008-09-26T00:08:20.760-05:00</updated><title type='text'>Equilibrio en el reencuentro</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;¡Qué difícil es reencontrarse! Ah, pero qué sencillo es olvidarse de uno mismo. Crecer y madurar son procesos que parecen sencillos, naturales, pero no, no son cosa fácil. Hoy me di cuenta de que he olvidado muchas cosas de mí, hoy me percaté de lo poco que me importa mi pasado. Hoy, por primera vez en mucho tiempo, recordé quién fui y dejé a un lado quién quiero ser. Esta noche buscaré un color que me ayude a equilibrar esos dos conceptos para arrojar, por vez  primera en largo rato, un resultado coherente y honesto: quién soy. Ah, es doloroso madurar, ¿será que los frutos también sienten lo mismo? ¿Disfrutarán ese dolor como yo lo hago?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-6885638222033841385?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/6885638222033841385/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=6885638222033841385&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/6885638222033841385'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/6885638222033841385'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2008/09/equilibrio-en-el-reencuentro.html' title='Equilibrio en el reencuentro'/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-2472347226525185274</id><published>2007-04-28T22:24:00.000-05:00</published><updated>2007-04-28T22:32:42.988-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;UN CACHITITITO DE HISTORIA.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:85%;" &gt;La 'generación X' y Mammá Soplete, sorprendente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Nunca les he dicho a mis otrora grandes amigos y ex compañeros de aventura rockera que me gusta lo que grabaron con la banda que fundaron luego de mi salida. Tampoco les he contado que dejé de tener malos deseos hacia ellos desde ya hace buen tiempo; espero tener la oportunidad de hacerlo algún día.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;A pesar de ya no tener contacto con ellos y luego del profundo conflicto que sostuvimos y que no terminó bien, debo admitir que aún les quiero, aunque cuando me topo a uno de ellos ya ni siquiera hay un gesto de saludo. Entiendo que la distancia es lo mejor para seguirles queriendo, a mi manera, de lejitos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El &lt;span style="font-style: italic;"&gt;rock &amp; roll&lt;/span&gt; ya lo superé, y estoy contento de haberlo dejado, creo que no me deparaba ningún futuro. Sé que suena raro, pero también les agradezco haberme apartado de eso, aunque en el momento fue muy doloroso. Creo que con la banda –aceptémoslo, nunca fue buena, sólo que tuvo un sabor muy peculiar– hicimos todo lo que pudimos; con eso me basta para estar orgulloso de ese pasado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hoy me di un chapuzón en la red y me topé, para mi gran sorpresa, un documento serio sobre identidad y rock en el que se menciona a la ya desaparecida ‘&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mammá Soplete&lt;/span&gt;’. Es señalada como una de las representantes del movimiento grunge en México junto a bandas como La Barranca. Me produjo una tremenda satisfacción y estoy seguro de que a ellos, si algún día lo leen, también les parecerá tremendamente curioso. Copio aquí el extracto en que es recordado el grupo, también anexo la liga del documento por si hay algún curioso, como yo, que quiera leerlo…&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.imjuventud.gob.mx/pdf/rev_joven_es/15/Diversidad%20e%20identidad%20juvenil,%20Antulio%20S%E1nchez.pdf"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;DESCARGAR ARTÍCULO COMPLETO&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Artículo: Diversidad e identidad juvenil. Una visión desde el rock mexicano.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Autor: Antulio Sánchez&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En los años noventa aparece de forma efímera  la llamada generación X. A inicios de esa década  se bautiza así a la generación de la incógnita, que se nombra de esta  manera a partir de las obras de Douglas Coupland,12 y se caracteriza  no tanto por su indiferencia, sino por una forma distinta de acercarse a la realidad social. La generación X tuvo repercusiones mundiales, pero  en nuestro contexto, a pesar de terminar, también, como parte de la  moda yuppie, fue algo que afectó a un sector juvenil del país,13 aunque  fue en las bandas grunge donde tuvieron un asidero de identificación. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La generación X en nuestro entorno se define por un comportamiento propio de las actitudes de los sectores clasemedieros, se vincula con las emergentes tecnologías de comunicación (internet en forma específica). Lo curioso es que, en nuestro entorno, la generación X no está vinculada con la música grunge, acude al rock, pero no tanto a los grupos locales que se definen como grunge, sus gustos son pragmáticos, gustan de la world music, el dark o, incluso, no es raro que acudan a conciertos como los de Art Zoyd, a un performance o que asistan a la ópera en Bellas Artes. A pesar de eso, en México hubo grupos de clara filiación grunge como &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mammá Soplete&lt;/span&gt;, Monitor, Mingitorio, Ciudad Kartón, Barranca, Havana o Disidente. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-2472347226525185274?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/2472347226525185274/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=2472347226525185274&amp;isPopup=true' title='9 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/2472347226525185274'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/2472347226525185274'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2007/04/un-cachito-de-historia.html' title=''/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-3271430284864573855</id><published>2007-03-14T18:46:00.000-06:00</published><updated>2007-03-14T19:25:24.829-06:00</updated><title type='text'>¿El secreto de Clementine?</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hace tiempo que el blog no me inspira. Y me refiero sólo al mío, porque de leer ajenos aún no me aburro. No he querido escribir o, simplemente, ya no he tenido nada que escribir. Tal vez no es ningua de esas dos opciones, sino que ya no tengo tiempo para sentrame, con tranquilidad, a hacerlo. Cómo extraño esos días de comprar un 'jarocho' para ponerme a escribir. O aquellos en los que tenía tooooda la mañana libre antes de comenzar mi turno en la radio. Vaya que podía aprovechar el tiempo para recrear mi cultura (o intento de cultura). Bueno, decidí escribir de nuevo no para aventarme uno de esos cuentitos fumados que tanto se me dan, ¡no! La razón que me inclinó a hacerlo fue la curiosidad. Algunos creen en el azar, pero lo que acabo de descubrir me hace pensar que no existe y que todo se da por una causa. De manera azarosa me 'tropecé' con otro blog, el de una tal 'Clementine' donde, sorpresivamente, el único vínculo que hay hacia otro sitio corresponde con el mío. La verdad es que me tiene asombrado y me hace sentir bastante halagado. Creo que hay algo interesante en ese blog, la manera en que la autora se describe, lo que cuenta... mmm... no sé hay algo que me hace contemplarlo como un espacio digno de recomendar. Así que ya lo sabes, querido visitante, date una vuelta por ese sitio y a ver si tú eres capaz de descubrir &lt;a href="http://elsecretodeclementine.blogspot.com/"&gt;'el secreto de Clementine'&lt;/a&gt;. '¡Si lo encuentras por favor házmelo saber!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;a href="http://elsecretodeclementine.blogspot.com/"&gt;EL SECRETO DE CLEMENTINE&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-3271430284864573855?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/3271430284864573855/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=3271430284864573855&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/3271430284864573855'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/3271430284864573855'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2007/03/el-secreto-de-clementine.html' title='¿El secreto de Clementine?'/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-115311915412817063</id><published>2006-07-17T01:50:00.000-05:00</published><updated>2006-07-17T01:52:34.146-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Ayer pasó el pasado lentamente&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;con su vacilación definitiva&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;sabiéndote infeliz y a la deriva&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;con tus dudas selladas en la frente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;MARIO BENEDETTI&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;ENCUENTROS&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:78%;" &gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Por Juan Pablo Matarredona&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;No suele ser grato encontrarse contigo, pero en algún momento debía hacerlo. Ha sido recurrente en mi actuar el tenerte miedo. Todo por huir de Aquél: he salido corriendo, despavorido, sin el valor de enfrentarlo y, entonces, al regresar te veo y me provocas temor. ¿Por qué?… ¡Ah, qué buena pregunta!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Debería verte con gusto, con interés, pero cuando estás cerca acostumbro girar la mirada, evadirme de ti, como si no estuvieses allí. Te he evitado, lo acepto. Te he negado, confieso. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Son ya casi dos años de esconderme. La primera vez que escapé fue todo muy rápido, no supe lo que hacía; de pronto estaba lejos, tan lejos como para comenzar a extrañarte. Ahí te presumí, fardé todo lo que pude por causa tuya. Al principio me vi desprendido de tu yugo, pero no pasó mucho tiempo antes de que creyese necesitarte; cada vez más y más. Cuando hay miles de kilómetros de por medio saltan las bondades de lo que dejamos del otro lado, los defectos desaparecen rápidamente. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;La añoranza fue mi gran debilidad. Busqué mi pronto regreso para llegar a tu encuentro, para que me recordases quién soy; pero al volver, en el momento que te vi, temí. Así permanecí durante meses: cerca de ti, pero sin el valor de enfrentarte. En un par de ocasiones fue imposible evitarte, pero procuré prestar la menor atención, luché por no mostrarme interesado en ti.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Las cosas transcurrieron normalmente, pero los problemas con Aquél crecieron día a día hasta que me vi orillado a correr de nuevo. Si la primera vez tuve miedo, ahora era pavor, no podía estar cerca de él, me devoraría. Así pasaron meses, te olvidé, te enterré. Pero algo -no sé bien qué- me animó a regresar. Esta vez no te extrañé, no pensé en ti, no eras el motivo de mi retorno.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Al volver no te vi, no te busqué, jamás me crucé contigo. Y no sé cómo hubiese reaccionado de haber tenido un encuentro los primeros días. Pero hoy las cosas son distintas, he dejado el temor a un lado. Hace semanas comencé a extrañarte y a indagar por ti… Sorpresivamente has aparecido. Ambos nos hemos buscado y, por fin, nos hallamos. Ahora veo con claridad todo aquello que decidí olvidar para que me aceptasen unos cuantos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Lo que me perturbaba era tu faceta más reciente, la de la traición. Siempre imaginé que el pasado tiene como fachada los acontecimientos más actuales; ahora veo que tiene la cara que deseamos verle. Ya no eres uno, eres múltiple. Ya no eres malo ni bueno, eres lecciones, experiencia, amistades, sentimientos, pensamientos, errores, aciertos, eres yo y cada uno de los factores que me han formado. Eres grande y, por ende, me transmites tu magnificencia. Debo decir, entonces, ¡somos grandes!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-115311915412817063?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/115311915412817063/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=115311915412817063&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/115311915412817063'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/115311915412817063'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2006/07/ayer-pas-el-pasado-lentamente-con-su.html' title=''/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-115035666803755697</id><published>2006-06-15T02:29:00.000-05:00</published><updated>2006-07-18T14:58:30.876-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Es hermoso no resignarse a olvidar.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;ARTURO PÉREZ-REVERTE, El maestro de esgrima.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;DE TU EJEMPLO VIVO&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:78%;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Por Juan Pablo Matarredona&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hay temporadas que me gustan más que otras. No creo ser el único que piensa así, es que –hay que ser francos– algunas épocas nos hacen más felices, como la Navidad o las vacaciones de verano. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Estos días son así, de los que me ponen de mejor humor. Sé que parece extraño, pero es tu memoria la que me da la felicidad. No puedo esperar a que sea domingo para ir a platicar contigo, llevarte flores y sentarme sobre tu lápida por el resto del día… tu día, nuestro día.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Con ésta ya van a ser diez las veces que disfrutamos así el tercer domingo de junio. También fue un tercer domingo, pero de marzo, cuando los perdí a los tres, sí, también tres.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ya te imaginarás cómo están las cosas por acá, se habla en televisión a todas horas sobre los papás (bueno, no tanto como otros años porque hay fútbol y campañas electorales, pero aun así se habla). Mis amigos renuevan las relaciones con sus padres –que todavía viven–, y se les escapa el presumir lo maravillosos que han sido siempre con ellos: que si les regalaron un coche, si les pagaron la escuela, si los llevaron de vacaciones a Europa… todas esas cosas que ustedes hacen por los hijos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Pero son pocos los que tienen una relación tan profunda como la nuestra. No habrás podido invertir muchos años en mí, por cuestiones de mortalidad, pero siempre estuviste dispuesto a intimar lo necesario para compenetrar hasta el fondo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Fueron muchas horas de diversión, algunas otras de regaños. Aquellos ratos de hacer ejercicio juntos, de poner a prueba tus músculos y mi resistencia, de contener el dolor y el cansancio. No importaban las secuelas que permanecían por días; ese momento a tu lado valía el sufrimiento físico.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Las salidas al cine para ver las películas de moda, ésas de las que todo el mundo hablaba, pero sólo tú sabías dar una opinión y una crítica certeras. Las comidas familiares. Los campamentos que hacías con Gerardo y conmigo: los tres hombres de la casa juntos frente a la naturaleza y sin mujeres. Los viajes a diferentes zonas del país, donde siempre supiste mostrarnos las distintas culturas que hay en esta nación tan compleja.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Pero, sobre todo, los momentos de consejo. Lograste constituirte como mi guía espiritual. Cada vez que enfrenté algún problema, allí estuviste para indicarme cómo arreglarlo y a qué soluciones debía recurrir. La convivencia de padre e hijo te llevó a ser el mejor educador sexual que se haya erigido en toda la historia. No creo que algún otro progenitor tuviese la madera que poseías para enseñar con tanto conocimiento en ese rubro.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Fueron tantos y tan variados nuestros momentos que todos sus recuerdos me producen alegría; bueno, casi todos. Sólo hay uno que no resultó para bien, no por lo que pasó, sino por sus resultados. Debo dejar en claro que te comportaste como todo un hombre aquella noche, como esperaba que te comportases. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ese tercer domingo de marzo mi madre fue la imprudente. Tu embriaguez no era pretexto suficiente para no dejarte entrar a casa; por eso fui yo quien te abrió la puerta, para que pudieses darle una lección por buscar imponer su parecer y porque tú, le gustase o no, eras el jefe del hogar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Me agradó la forma en que probaste tu musculatura contra su cuerpo, ¡qué mejor manera de educar! Lo de la pistola no era necesario, pero se veía muy bien. El problema fue la inmadurez de Gerardo al confrontarte; fue lo que te llevó a tomar la decisión adecuada: defender tu vida ante la terrible amenaza de una mujer y un pequeño.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Lo que nunca he comprendido es por qué acercaste el cañón a tu cabeza. Por más que le doy vueltas no llego a encontrar una explicación lógica. ¿Por qué dejarme solo y no llevarme con ustedes? Sólo quedé yo, y estoy aquí, esperando el momento de tener más edad para ser un padre tan cariñoso y dedicado como lo fuiste tú, que entregaste hasta la vida por tu familia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-115035666803755697?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/115035666803755697/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=115035666803755697&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/115035666803755697'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/115035666803755697'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2006/06/es-hermoso-no-resignarse-olvidar.html' title=''/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-115007522375337073</id><published>2006-06-11T20:13:00.000-05:00</published><updated>2006-06-11T20:24:36.286-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;DIATRIBA PARA EL SEÑOR LÓPEZ&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Por Juan Pablo Matarredona&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Algunas ideas prestadas que encajan muy bien con los sentimientos y pensamientos que me provoca el señor López cuando le escucho hablar o es sujeto de reportes noticiosos:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;No sé por qué pero López, con perdón de ustedes si así se llaman, me suena a ratero cínico&lt;/span&gt;. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;FERNANDO VALLEJO, La virgen de los sicarios.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Que el dios de los pobres y el espíritu de nuestro pueblo guíen su camino&lt;/span&gt;. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;HUGO CAMERAS, candidato a diputado por el PRD.&lt;/span&gt; (No hay mejor manera de desearle la miseria; vaya dios, dónde tiene a sus feligreses)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sospechosas se me antojan frases tan dulces en boca de semejante malvado&lt;/span&gt;. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;WILIAM SHAKESPEARE, El mercader de Venecia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="" style="display: block;" id="formatbar_Bold" title="Bold" onmouseover="ButtonHoverOn(this);" onmouseout="ButtonHoverOff(this);" onmouseup="" onmousedown="CheckFormatting(event);FormatbarButton('richeditorframe', this, 3);ButtonMouseDown(this);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;De los ladrones, amigo, es el reino de este mundo y más allá no hay otro. Siguen polvo y gusanos. Así que a robar, y mejor en el gobierno que es más seguro y el cielo es para los pendejos.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;FERNANDO VALLEJO, La virgen de los sicarios.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La aflicción que nos causa lo que no tenemos me parece provenir de la ingratitud que manifestamos por lo que tenemos.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;DANIEL DEFOE, Aventuras de Robinson Crusoe.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La historia nos ha enseñado que la naturaleza del hombre es malvada hasta extremos sublimes. El bien no se puede perfeccionar, pero la maldad sí&lt;/span&gt;. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;ELIZABETH KOSTOVA, La historiadora.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;"&lt;no&gt;No reconozcas nada"&lt;span style="font-style: italic;"&gt;, le decía una y otra vez a Gary. La sabiduría de su vida estaba contenida en aquella frase.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;NORMAN MAILER, La canción del verdugo.&lt;/span&gt;&lt;/no&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El león cree que todos son de su condición&lt;/span&gt;. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Proverbio popular.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Los pobres son así: agradecen para poder seguir pidiendo.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;FERNANDO VALLEJO, La virgen de los sicarios.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Por ser traidor hasta con la traición, lo amaban las gentes honorables.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;JULIO CORTÁZAR, El poeta propone su epitafio.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;A cabrón, cabrón y medio.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Proverbio popular&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El primer arte que deben aprender los que aspiran al poder es el de ser capaces de soportar el odio&lt;/span&gt;. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;SÉNECA&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tu opinión era la correcta y cualquier otra era errónea, excéntrica.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;FRANZ KAFKA, Carta al padre.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Entre más hablas de una cosa, menos esa cosa es.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;DAVID LYNCH.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El trabajo en equipo sólo sirve de eslabón, luego el ser evolucionado se lanza por la gloria personal.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;CHARLES&lt;/span&gt; &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;MONTGOMERY BURNS, Los Simpson.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Doubt can be a bond as powerful and sustaining as certainty&lt;/span&gt;. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;JOHN PATRICK SHANLEY, Doubt.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;UN POCO DE MI COSECHA:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Parte de la perfección es aceptar que no eres perfecto.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Que sean pobres no significa que sean miserables.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No sucede que el malo sea castigado y el bueno reciba su recompensa.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;* Discurso o escrito violento e injurioso contra alguien o algo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-115007522375337073?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/115007522375337073/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=115007522375337073&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/115007522375337073'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/115007522375337073'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2006/06/diatriba-para-el-seor-lpez-por-juan.html' title=''/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-114943841657502823</id><published>2006-06-04T11:25:00.000-05:00</published><updated>2006-06-29T10:50:25.693-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/3746/419/1600/aplauso060605.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3746/419/320/aplauso060605.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Quien se enfada por las críticas, reconoce que las tenía merecidas. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;CAYO CORNELIO TÁCITO&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;EN AQUEL LADO&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Por Juan Pablo Matarredona&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Allí estoy. Hablo, observo, pienso, analizo, todo al mismo tiempo. Pero es allí donde estoy, de aquel lado, no de este. Tú eres mi presa, eres el objeto de mi crítica. Créelo y témelo: los errores salen caros conmigo, no paso por alto ni el mínimo detalle.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En muchas ocasiones me han preguntado cuál es mi pasatiempo preferido. La mayoría de las veces respondo que la lectura o escuchar música; otras, simplemente, guardo silencio. Sea una u otra mi reacción frente a ese cuestionamiento, siempre he mentido. Ahora veo cuál es mi mejor forma de entretención: la crítica, el recalcar tus equivocaciones.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ten cuidado en la manera conque me lees. Vas muy lento, ¿qué? ¿No sabes leer aprisa? Apúrate, concéntrate, mueve la mirada, abstrae más rápido, ¡vamos, lee, lee, lee!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Si voy en el auto, les veo manejar, les grito, me quejo, les ‘aviento’ el coche. Y a ese otro, pobre peatón, también lo someto a examen: Que si tiene la decencia de cruzar por el paso de cebra, si lleva a su bebé y atraviesa sin la menor precaución, si prefiere pasar por debajo del puente, si cree que es de hule y nada le importa: “¡Has de comer ligas, cab…n!”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Y pobres de mis compañeros comunicadores –no comunicólogos, amigo lector, de esos hay muy pocos y no se exponen en los medios de comunicación– , son pocos los que se salvan de mi escrupulosa pesquisa. Qué duro he sido con gente tan humilde y trabajadora, pero no me disculpo, sigo pensando lo mismo de ustedes Gutiérrez Vivó, Paco Granillo, Origel, Uriel, Román, Adal, Omar Chaparro, Ciro Gómez Leyva, Germán Dehesa, René Franco, Olallo Rubio y todos los que se me olviden en este momento; les absuelvo de sus pecados mientras no cometan más.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;¿Estás cansado de leer? Ya me percato. Vaya, se nota que no hojeas ni medio libro al año, ¡ignorante! Sí, lo sé, también se nota que no gano simpatías con esta malsana obsesión, esta fijación por alejarme de mí, por acudir a ti, y al otro, y a la otra… Por no pensar en lo que llevo dentro, por temer a mi propia crítica, por no saber cómo ordenar el caos en mi interior… Mucho tiempo ha que dejé de ver hacia dentro, este parece un buen momento para volver a acudir a mí. Deséame suerte, estimado objeto de mis críticas; voy a realizar un profundo viaje.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;CONSEJO PARA EL SEÑOR CERATI&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Gustavito, decide bien adónde vas. No te quejes cuando te pregunten por Soda Stereo, si eres tú quien da a los periodistas biografías en las que la banda abarca casi el setenta por ciento del contenido. Si quieres olvidar a un muertito, no le reces ni le enciendas velas y, de paso, esconde sus fotografías. Pero, por favor, no tengas en ermita su imagen para después renegar cuando alguien le mire y lo traiga a colación. Parece que no eres muy amigo de la congruencia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-114943841657502823?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/114943841657502823/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=114943841657502823&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/114943841657502823'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/114943841657502823'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2006/06/quien-se-enfada-por-las-crticas.html' title=''/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-114886333971497467</id><published>2006-05-28T19:39:00.000-05:00</published><updated>2006-05-28T19:42:19.730-05:00</updated><title type='text'>Not OK</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: arial;font-size:85%;" &gt;No he podido escribir en las últimas semanas... Mi columna no ha sido publicada. Estoy pasando un periodo complicado. Hoy, en especial, no me siento bien. Parece que el mundo se me ha escapado y no sé cómo remediarlo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-114886333971497467?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/114886333971497467/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=114886333971497467&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/114886333971497467'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/114886333971497467'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2006/05/not-ok.html' title='Not OK'/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-114642812186211103</id><published>2006-04-30T15:14:00.000-05:00</published><updated>2006-04-30T15:15:21.883-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-style: italic;font-size:85%;" &gt;No ves lo que eres, sino su sombra.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-weight: bold;font-size:85%;" &gt;RABINDRANATH TAGORE&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; &lt;span style="font-family: arial;font-size:85%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;DE MALDAD ESTÁ HECHO EL HOMBRE.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:78%;" &gt;Por Juan Pablo Matarredona&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:85%;" &gt;¿Has pensado alguna vez en porqué son importantes? Yo, nunca. Pero si no lo fueran, no existirían. Al menos eso quiero creer, pues siempre me conduzco con la premisa “todo tiene una razón de ser “,entendiendo a esta como fin.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:85%;" &gt;Tal vez lleven consigo algo más que una imagen. Vayamos por pasos. Consisten en la representación visual de un objeto, sí, eso es evidente; y también lo es su mayor oscuridad contra la del fondo en que son proyectadas. Pero, ¿significará eso algo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:85%;" &gt;Si nos guiamos solamente por lo físico, podemos estar seguros de que nos llevan de una representación tridimensional a un mundo de sólo dos dimensiones, son reduccionistas, responden al tan de moda back to basics. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:85%;" &gt;Por alguna razón, iconográficamente la luz siempre ha sido identificada con lo bueno, con lo celestial. También es cierto que sin algún tipo de luz, ellas no se presentarían, no nos acompañarían. Aunque tampoco podemos negar que está en su naturaleza huir de las fuentes lumínicas; a pesar de ser producto suyo. Son como los hijos que estamos atados a nuestros padres, pero renegamos en todo momento de su autoridad y profundo saber.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:85%;" &gt;No les podemos abrazar, no les podemos tocar ni oler. Son incorpóreas, pero también cambiantes ya sea en su contorno, longitud, altura o tonalidad. Pero tienen una constante: siempre tienden a la oscuridad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:85%;" &gt;Algunas de ellas pueden tener una apariencia divina, si se les observa con atención y sin prejuicios; como la hija de mi vecina quien, por cierto, está desaparecida (entiéndase “no aparece”, malentiéndase “se perdió”, lo que se pierde queda en esa condición for ever and ever… Noticia de última hora: la chica ya fue localizada, un bien intencionado taxista –de esos que sobran en esta ciudad– la encontró. Agradezco a Jorge Zarza y a su equipo de Hechos Meridiano la ayuda prestada para la búsqueda… Una disculpa, querido lector, ya vuelvo al tópico de este escrito).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:85%;" &gt;Quiero pensar que por el simple hecho de no tener masa, no es correcto abordar su naturaleza desde una perspectiva física, así es que habría que ir más allá; dígase, verlas de manera metafísica.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:85%;" &gt;Recuerda que no podemos guiarnos por las apariencias, hay que ir a la raíz; y es ahora cuando debemos retomar un par de ideas: oscuridad –lo contrario a bondad– y representación de un sujeto (incluidos los objetos, sé que suena extraño). Pero, entonces, ¿cuál es el motivo de su existencia?. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:85%;" &gt;Podríamos considerarles como tarjetas de presentación, la muestra más básica y concreta de nuestra personalidad, del carácter y, por ende, de nuestro espíritu. Luego de este razonamiento me invade el miedo, no quiero ahondar más en la materia (¿o debería decir “en lo inmaterial”?). Sólo te dejo una tarea: cuando estés parado bajo el sol, voltea y mírala, dime qué color tiene, así sabrás de qué color es tu alma… ¿Quién dijo que los seres humanos somos buenos por naturaleza?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-114642812186211103?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/114642812186211103/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=114642812186211103&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/114642812186211103'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/114642812186211103'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2006/04/no-ves-lo-que-eres-sino-su-sombra.html' title=''/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-114522957151071458</id><published>2006-04-16T18:18:00.000-05:00</published><updated>2006-04-17T14:45:31.303-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;font-size:85%;"  &gt;El hombre está dispuesto siempre a negar &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;font-size:85%;"  &gt;todo aquello que no comprende. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;font-size:85%;"  &gt;BLAISE PASCAL&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; &lt;span style=";font-family:arial;font-size:85%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;LA MOSCA MAYOR.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:78%;" &gt;Por Juan Pablo Matarredona&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:85%;"  &gt;No es normal que suene mi teléfono móvil, nadie de los que me rodean suele atravesar situaciones extraordinarias que requieran premura para contarlas. Fue por eso que me resultó muy extraño escuchar el timbre. La verdad es que me espanté. Si hubieses visto el salto que pegué te partirías de risa, no creas que sólo fue por el sonido; fue, más bien, por el vibrador que tienen ahora esos aparatos y, claro, sólo a mí se me ocurre traerlo en el bolsillo posterior del pantalón, así que imagínate la sensación tan extraña.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:85%;"  &gt;Cuando me di cuenta de que era mi celular, lo extraje del sitio donde estaba guardado. Diga, qué pasó. No entiendo nada, ¿estás bien? ¿Cuándo, ¡ahorita!? Pero no puedo, estoy ocupado. Bueno, ok, espero que no sea nada grave, eh. Voy para allá.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:85%;"  &gt;En realidad no me encontraba ocupado, pero creo importante aparentar que siempre se está en esa situación. Dejé mi taza de café a la mitad que, por cierto, gran parte de su contenido lo había vertido sobre mi ropa tras el primer timbrazo. Me puse de pié y comencé a caminar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:85%;"  &gt;El sitio de encuentro no estaba lejos, debía recorrer Avenida México hasta la gasolinera, doblar a la derecha en Tres Cruces, avanzar unos 100 metros hasta llegar a la plaza, atravesarla hasta Carrillo Puerto e introducirme en la cafetería de la esquina. ¡Vaya, dos cafés en menos de veinte minutos!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:85%;"  &gt;Para mi sorpresa Gaba ya estaba ahí. Fue en ese instante que me invadió la preocupación. Nunca de los nuncas, en más de cinco años de conocernos, había sido puntual. Se le notaba sudorosa, pensé que sería el calor que ha hecho estos días, pero algo me decía que esa no era la razón.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:85%;"  &gt;Jaime, ¿te acuerdas que alguna vez dijiste que La mosca mayor vendría a buscarme? Pues lo ha hecho. Jamás pensé que existiera, siempre creí que era un invento tuyo para que dejara de matar moscas a diestra y siniestra (y, querido lector, créelo; sí era un producto de mi imaginación para sofocar esos ataques a tan inocentes criaturas).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:85%;"  &gt;No pude contener una tremenda carcajada. Vamos, a qué se refería con eso de «La mosca mayor»; seguro que la pobre había sido atacada por un abejorro y se lo tomó muy a pecho. Intenté calmarla, pero cada segundo iba creciendo su nerviosismo. Comencé a repasar el archivo mental donde guardo el recuerdo de psiquiatras, esto parecía grave y requería de un especialista inmediatamente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:85%;"  &gt;Entró a mi casa, lo bueno es que tenía cerrada la puerta de mi habitación, si no, no estaría aquí para contártelo. Tuve que salirme por la ventana, la maldita ya estaba golpeando mi puerta, seguro que a estas alturas ya la tumbó. No sabes el desastre que debe haber en la sala, sólo escuchaba cómo volaba de un lado a otro mientras destrozaba todo. Jaime, fue a buscarme, ¡se quiere vengar! Tienes que ayudarme, eres el único que sabe qué hacer, sólo tú me has hablado de ella. ¡Por favor!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:85%;"  &gt;Consideré que lo adecuado era mostrarle que había tenido una alucinación, así es que nos apeamos para dirigirnos a su hogar. Desde afuera no se escuchaba nada, pero Gaba aseguró oír su estruendoso aleteo. Le pedí la llave y abrí la puerta. Al entrar me quedé asombrado por el desorden, lo cuadros ya no colgaban de las paredes, los muebles no estaban en su sitio, era un campo de guerra. En ningún momento pensé que habría de lidiar con la locura de alguien, pero ahí me encontraba, frente a los efectos de una mente dañada por la simple manía de asesinar inocentes moscas. Además de los destrozos -como sospechaba- no había nada, ni un solo rastro de persona o animal alguno.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:85%;"  &gt;Ella se tranquilizó, de pronto dejó de escuchar ese sonido que, decía, se parecía al de un ventilador industrial. Nos sentamos y permanecimos callados por largo rato. Después pidió disculpas, le aconsejé ver a un médico, tomé un bolígrafo y un papel para escribir los datos de uno en quien confío. Me lo agradeció profundamente. Fue a la cocina a preparar café y así nos quedamos por toda la tarde. Mi amiga había vuelto a la cordura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podía retirarme en cualquier momento, pero habría quedado intranquilo si no la veía descansar, debía asegurarme de que Gaba ya se encontraba bien. Dijo estar exhausta y le propuse acompañarla a su habitación para cerciorarme que iría directo a dormir. Subimos las escaleras. El corazón se me aceleró cuando vi de lo que había sido capaz, cómo puede una mujer común tener tanta fuerza como para derribar una puerta. Preferí no reprochárselo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entró Gaba por delante y fue en ese instante que apareció el insecto. No creas que era «La mosca mayor», era de las mismas proporciones que cualquier otra. Ni siquiera me dio tiempo de reír por causa del diminuto ser que había apabullado a mi amiga. Sin darme un momento para reaccionar, el feroz insecto abrió sus enormes fauces y devoró, de un solo bocado, a la chica. Echó a volar, salió por la ventana, y jamás le he vuelto a ver. ¡Si tan sólo le hubiese creído! Tú que me lees hazme caso, La mosca mayor está suelta por algún lado, se cuidadoso si la topas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:85%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-114522957151071458?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/114522957151071458/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=114522957151071458&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/114522957151071458'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/114522957151071458'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2006/04/el-hombre-est-dispuesto-siempre-negar.html' title=''/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-114340412101339563</id><published>2006-03-26T14:14:00.000-06:00</published><updated>2006-03-26T14:15:21.030-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Las mentes más puras y sesudas son aquellas &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;que aman el color por encima de todo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;span style="font-weight: bold;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;JOHN RUSKIN&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt; &lt;span style="font-family: arial; font-weight: bold;"&gt;POLICROMA.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-weight: bold;"&gt;Por Juan Pablo Matarredona.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;/span&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Un día como cualquier otro el naranja pintó mi habitación, me levanté, fui al blanco y descubrí que salía rojo. No era para alarmarme, tal vez era por lo que había entrado un día antes; preferí no ponerle mucha atención. Lo feo pasó cuando volví a visitar el blanco, rojo apareció otra vez. ¡Qué miedo!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Me daba pena decírselo a alguien, pero decidí que lo mejor era preguntar, así que me subí al plateado y me fui. No tardé mucho en llegar, y vi muchos colores, no eran muy alegres, pero tampoco tristes. Cuando llegué hasta arriba pregunté por él, pero me dejaron esperando un buen rato en ese lugar gris. Después de una media hora me dijeron señor de verde y rojo, pase, es hasta el fondo a la izquierda. Caminé, caminé y caminé nueve pasos para llegar al fondo, crucé la café y me saludó el blanquiazul.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Al principio fue muy amable, me hizo muchísimas preguntas para sonrojarme, pero de ese color ya tenía mucho como para querer todavía más. Después revisó, revisó y revisó durante un minuto. El naranja entraba por la ventana y yo preferí ver hacia el blanco de arriba como para fingir que no pasaba nada, me moría de pena.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Luego de checar durante un ratito, blanquiazul me dijo que me podía enrojecer más, que hasta me podía poner negro y que todo era culpa de la señorita de rosa. ¡Me regañó horrible! No hacía falta que me pegara con el cinto ni nada de eso; con las fotos rojas, rojas, rojas que me enseñó fue suficiente como para que me sintiera muy mal. Me puse súper triste.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Cuando salí de ahí las transparentes saltaban desde mis ojos y hacían más brillante el rosa de mis mejillas. Llegué aquí y encendí la blanca –aunque para ese entonces ya se veía más amarillenta– y me puse a investigar. Me indigné muchísimo, me di cuenta que el señor blanquiazul había exagerado para espantarme, se aprovechó de mi inocencia. Pero sí era cierto es que la de rosa tenía la culpa. Le llamé, le dije, le recomendé, le reclamé, pero ella lo negó todo, todo, todo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Estuve muy triste, triste, triste por días, días y días. Hasta le pedí a Amarillo que me ayudara; en fin, hace mucho, mucho tiempo también tuvo rojo. ¡Muchísimo rojo! Nomás porque nadie le creía. Ah, pero ahora sí, todos (bueno, casi todos) le creen. Unos días después blanquiazul me arregló. Qué chistoso, para quitarme el rojo me tuvo que poner más rojo. Me sentí muy mal, pero todo era por mi bien. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Luego, la de rosa, me dijo que la de azul también expresaba rojo. Me sentí muy ofendido, porque azul y verde nunca nos mezclamos, te lo juro, ¡cómo se atreve a insinuarlo! Pero bueno, lo importante es que ya soy verde otra vez. ¡Qué alegría que no me puse negro!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-114340412101339563?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/114340412101339563/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=114340412101339563&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/114340412101339563'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/114340412101339563'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2006/03/las-mentes-ms-puras-y-sesudas-son.html' title=''/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-114275223108840973</id><published>2006-03-19T01:09:00.000-06:00</published><updated>2006-03-19T01:15:11.566-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;... uno no sabe cómo ni por qué hace las cosas &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; &lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;cuando ha cruzado un límite que tampoco sabe. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;JULIO CORTÁZAR, Apocalipsis de Solentiname.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;SE OFRECE RECOMPENSA.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Por Juan Pablo Matarredona&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No sé cómo la perdí, güey, creo que nunca la voy a recuperar. ¡Ya! Por favor, no me regañes más. Si alguien sufre por lo que pasó, créeme que soy yo. ¡Carajo, te juro que he repasado un millón de veces todo lo que hice ese miércoles! Un miércoles curioso, por cierto, que duró treinta y una horas y no las reglamentarias veinticuatro. Digo, tenía que recuperar las siete que había hecho a un lado unos meses atrás.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Fue un cigarro lo que me despertó cuando ya se hacía tarde. Me quemó el pecho. Cómo iba a pensar que me quedaría dormido mientras fumaba luego de hacer el amor. Temí por mi vida, pero tuve suerte, imagina que no hubiese sido mi pecho, sino la cobija; sería más sencillo saber cómo la perdí.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Junto a mí estaba Paola, tremendamente cuajada, güey. Hasta me daba pena despertarle, si hubieses visto cuán angelical lucía me comprenderías, pero eran nuestras últimas horas juntos, así que debía animarle a levantarse. Lo primero que hizo fue darme una caja que contenía un portarretratos para que pusiese nuestras fotografías. Después una ducha rápida, al estilo de los gachupines (por algo huelen a ajo todo el tiempo), salir a prisa del edificio e introducirnos en el subterráneo, en Acacias. Apenas había terminado la madrugada, todavía no había mucho movimiento en la ciudad. De ahí hasta Alonso Martínez –por ahí trabajaba ella y también estaba el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;pub&lt;/span&gt; que frecuentábamos–, hacer correspondencia con la línea diez para, finalmente, llegar a Nuevos Ministerios. La zona que más me gustaba de sus interminables pasillos era en la que no es necesario caminar porque unas bandas te transportan. Un largo trecho hasta la calle, caminar por Orense, doblar en Hernani y hacerlo nuevamente en General Moscardó.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Subí hasta el séptimo piso por el equipaje. Hubo algunas palabras cariñosas para con la familia, algo había que decir antes de no volver a verles jamás. Los tradicionales besos en cada mejilla y un irreal hasta luego. Nuevamente caminar a Nuevos Ministerios cargados con cuarenta y dos kilogramos de equipaje. Ahora había que tomar la línea ocho, hasta Barajas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Esos sí eran trenes; un metro de primer mundo, güey, sin división entre los vagones, impecable; bueno, ¡hasta con televisión! Íbamos montados en el primero, en el que va el conductor, hasta el frente. Podíamos ver cómo el túnel se abría ante nosotros. Durante un momento se detuvo la marcha. Estábamos tensos, se hacía tarde para facturar las maletas. Los demás pasajeros se quejaron junto a nosotros, fue un buen momento para socializar con esa gente anónima. Pero no tardamos en movernos de nuevo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Al llegar a nuestro destino corrimos al módulo de la aerolínea. Afortunadamente el trámite no duró mucho y teníamos tiempo para un café. Fue un momento incómodo, no sabíamos qué decir, quedaban pocos minutos para la despedida. Mientras, hice algunas llamadas a aquellos de quienes había olvidado despedirme, mi prima, por ejemplo. Llegó el momento de ir a la Terminal 1. De pronto, recordé que había olvidado en la cafetería el obsequio de Paola. Regresé a toda prisa y parecía que el objeto ya tenía nuevo dueño. Discutí con el camarero para que me lo devolviese, no me costó mucho trabajo convencerle. Eché a correr hasta la sala de abordaje, un pequeño beso y, de nuevo, un hasta luego. Fue allí donde me quebré. Ahí me tenías fumando y llorando como un empedernido en la pequeña área reservada para los que todavía disfrutamos del tabaco. Un par de mensajes vía celular para terminar de despedirme de mi hermano y de mi &lt;span style="font-style: italic;"&gt;prinsssesa&lt;/span&gt;. Lágrimas, arrepentimiento, valor. Lo mejor era apagar el teléfono para que no pudiesen disuadirme de no subir al avión.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Un par de horas más tarde llegué a Charles de Gaulle. Ahí sufrí las prisas una vez más. No tenía ni hora y media para caminar de la terminal 2F a la 2C; además, debía fumar en algún momento. En verdad fue complicado encontrar el recóndito punto de encuentro para los que necesitamos nicotina, cada día nos hacen más a un lado. Luego, la desorganizada fila para abordar. ¡Ay, esos parisinos! Un inmenso grupo de adultos mayores (o viejitos, que es lo mismo) que decidieron ir de viaje a mi país e iban cargados de provisiones para alimentarse durante el trayecto. ¿Nadie les explicó que en los aviones sirven comida? Bueno, sí hombre, lo sé; insípida, pero aún así es comida.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;De las siguientes once horas recuerdo poco. Muchas lágrimas, tristeza, un libro que me acompañaba, varias cervezas, interminables caminatas por el diminuto pasillo de la aeronave, algunos minutos de sueño. Creo que para ese entonces ya la había abandonado. Me parece haberla dejado al apagar aquel cigarro que me hizo recobrar la conciencia por la mañana. Creo que fue entonces cuando perdí la vida. No sé cómo recuperarla. Por favor, si la ves por ahí avísame, habrá recompensa.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-114275223108840973?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/114275223108840973/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=114275223108840973&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/114275223108840973'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/114275223108840973'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2006/03/blog-post.html' title=''/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-113959401671852924</id><published>2006-03-13T14:20:00.000-06:00</published><updated>2006-03-14T14:21:25.533-06:00</updated><title type='text'>Aplauso 13 de marzo de 2006, El Noreste</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/3746/419/1600/aplauso060313.0.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3746/419/320/aplauso060313.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Lo grave de que la muerte se acerque &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;div style="text-align: right;"&gt;     &lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;no es la propia muerte con lo que traiga o no traiga, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;sino que ya no se podrá fantasear con lo que ha de venir.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;JAVIER MARÍAS, Todas las almas&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;  &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CUÁNTAS VIDAS&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:78%;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Por Juan Pablo Matarredona&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No está bien que escriba esto, hay cosas que no deben quedar para la memoria colectiva, pero no encuentro mejor método para intentar comprender el atroz acto que he cometido y, por qué no, para confesar mis terribles acciones.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;Otrora fui feliz. Cada mañana encontraba a mi lado a esa mujer, mi mujer. Sandra era el único ser que me conocía plenamente, que podía identificar en mí cualquier estado de ánimo, por más que intentase disimular. La compañía más dulce que cualquier hombre pudiese desear: palabras de algodón, caricias de seda y, con ella, los placeres más envidiables para el más radical de los hedonistas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;Luego de haberle visto por vez primera en aquella reunión se convirtió en el lugar común de mis pensamientos, en el fin último de todos, absolutamente todos mis sentimientos. De ahí vino la primera cita en el café, luego un bar de copas, el cine, su casa, el teatro, mi apartamento, el parque, sus labios, el bosque, mi boca, el motel, el rancho de mi hermano, mi cama, su piel… ¡ah, su piel!... La boda de su prima, las caminatas por las calles de la ciudad, la churrería, su aguda mirada, los paseos por la montaña, su espeso interior, mi penetrante calor, la sábana siempre a un lado, su sexo, mi sexo, nuestro sexo… Sandra, yo, su risa, mi alegría, el matrimonio, nuestra vida juntos… La intimidad, la falta de pudor, su entrega, mi pasión, los ojos cerrados, el otro, su desamor, Rubén, una nueva chispa… mi soledad, el olvido.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Al principio ardíamos junto al rojo de los atardeceres, la pasión era nuestro ritual primario. Cada tarde, al volver de la rutina laboral, bastaba con abrir la puerta para encontrar al único motivo de mi persistencia en el mundo. Ahí estaba siempre, sentada en el sofá, leyendo algún libro - de esos que suelo llamar “literatura barata” - mientras esperaba mi llegada. Nuestro mundo se encontraba intacto, apartado de los demás para que sólo nosotros pudiésemos disfrutarlo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Pero con el tiempo las cosas comenzaron a cambiar. Un martes por la tarde, cuando iba camino a casa, un presentimiento me hizo saber que algo anormal sucedía tras esa puerta del quinto piso. Antes de introducir la llave para abrirme paso a nuestro mundo, me detuve, intenté escuchar, pero no conseguí captar sonido alguno. Segundos después de cruzar la entrada comprendí lo que pasaba, Sandra no estaba ahí. No quise alarmarme; además, a su llegada tres horas más tarde, tuvo una muy buena explicación para su retraso. Pero por alguna razón sus labios no sabían como antes y sus caricias se hicieron ausentes.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;A partir de aquel día los rojos atardeceres dejaron de existir, se tornaron monocromáticos. El jueves, de nuevo, faltó a nuestro momento especial. Y así, cada segundo o tercer día, la soledad me embargó. Desde el principio supe la razón, pero no quise aceptarlo hasta mucho después. Rubén era su nombre, nunca indagué sobre su vida. Temía darme cuenta de que me superaba y por eso merecía poseer lo que consideraba mi propiedad. Dejé todo por ella: familia, amigos, conocidos, compañeros. Abandoné una vida por hacer una nueva con Sandra. Al principio consideré que era mejor retenerla, aunque tuviese que permitir el adulterio.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hay quien piensa que el abandono se produce sólo cuando una persona se aleja geográficamente, y eso es porque no conoce el abandono afectivo. Sandra decidió renunciar a mis sentimientos, despojarme de la emoción que me producía su cariño. ¡Qué sádica postura la suya! Creo que lo pude haber superado de no haber continuado bajo el mismo techo. Pero imagino que disfrutaba ver cómo, día con día, mi alma se hundía en la más profunda obscuridad al notar que su alegría la producía otro ser humano. Me hizo a un lado, me convertí en el objeto de su morbo, y no lo pude tolerar por mucho tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Nunca me declaré partidario de la venganza, pero no hallé otra manera de corregir esa situación. Mi alma estaba en juego, y era inaceptable ver que esa mujer gozaba por una causa ajena a mí.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Con decir una mentira me bastó para ponerles en situación de cometer un error. Mi supuesta ausencia, con motivo en un viaje laboral, les daría la oportunidad de hacer lo que toda pareja de amantes considera el mayor logro: pecar donde el matrimonio establecido tiene esa costumbre y obligación.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;No fue difícil hacerme de un arma; aunque se cuente con poco dinero son de fácil acceso. Mi plan estaba hecho y lo cumpliría al pie de la letra. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;— Adiós, querida, si no me doy prisa pierdo el vuelo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;La cafetería de la esquina resultó un buen refugio. Una taza, por favor, bien cargado. Los nervios crecían cada segundo. Más café, por favor. Por la ventana logré ver la llegada de Rubén. No había transcurrido ni una hora y ese ladrón ya estaba ahí. Sólo faltaba darles un poco de tiempo para atraparlos en el momento justo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Veintitrés minutos más tarde pagué la cuenta, crucé la calle, entré al edificio, subí los peldaños hasta llegar a la quinta planta. La llave en una mano, la pistola en la otra. Quitarme los zapatos. Abrir sutilmente, sin hacer ruido. Caminar hasta la habitación, girar el picaporte, fornicación, gritos, confusión, súplicas, cuerpos desnudos, llanto, un arma, el frío metal, mi sien… ¡PUM!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Fue ahí donde decidí dejar una vida más. El recuerdo de mi muerte siempre les acompañará. Cuando vean sus sexos ahí estaré. Cuando menos así me darán una nueva vida, aunque no sea la más grata.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-113959401671852924?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/113959401671852924/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=113959401671852924&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/113959401671852924'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/113959401671852924'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2006/03/aplauso-13-de-marzo-de-2006-el-noreste.html' title='Aplauso 13 de marzo de 2006, El Noreste'/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-114159784857544470</id><published>2006-03-05T16:29:00.001-06:00</published><updated>2010-05-22T16:40:40.645-05:00</updated><title type='text'>Aplauso 6 de marzo de 2006, El Noreste</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3746/419/1600/aplauso060306.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3746/419/320/aplauso060306.jpg" style="cursor: pointer; float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: 85%; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Supe en aquel instante que, pasara lo que pasara, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 85%; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;nunca podría volver a mis antiguos límites.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 85%; font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;ELIZABETH KOSTOVA, La historiadora.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-weight: bold;"&gt;PÉTALO TRAS PÉTALO.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-weight: bold;"&gt;Por Juan Pablo Matarredona.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: arial;"&gt;Cuando desprendí el primero sentí su latido vegetal, no pensé que fuese a convertirse en un vicio. Pero ahí me hallé, desafiando a la estabilidad, renunciando a los placeres dados para abordar ese tren al que muchos catalogan como el de la aventura. No te voy a mentir, tuve miedo, pero la capacidad de auto convencimiento se impuso a los presentimientos. Nada malo podía ocurrirme, mi situación no tenía manera de ser empeorada, pensé.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Es cierto que dudé cuando le vi por vez primera. Es verdad que no supe si debía extraer aquel miembro de su corola. Pero mi inclinación por lo incierto, por lo riesgoso, fue más fuerte que la comodidad a que estaba sujeto.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: arial; font-size: 14px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: arial;"&gt;Los hombres no nos percatamos de la gravedad de nuestras faltas la primera ocasión que las cometemos. Todo lo contrario, creemos que estamos incursionando en un nuevo mundo, más amplio del que conocíamos. Esa novedad pareció extender mis horizontes, darme la oportunidad de demostrarle al mundo cuán capaz soy.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;El juego ya había comenzado y todo estaba a mi favor. Ahora debía pasar al siguiente nivel. Le vi, su blancura me agazapó. Pude haber detenido la partida y equilibrar mi situación, pero la soberbia y la ambición me obligaron a continuar. Ya era tarde cuando escuché el silencioso gemido, mis dedos ya le poseían, le había separado del resto. El pánico me invadió, estoy seguro que nadie más escuchó su estruendoso grito, ese imperceptible sonido que trepó intempestivamente hasta mi conciencia; la culpa me invadió, y era mi sentido de la responsabilidad el que me obligaba a hacer algo por corregir la falta cometida.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Nadie me informó que no había manera de recomponerle; de hecho, nadie me explicó la dinámica y las reglas del juego. Fue mi deformada intuición la que me inclinó a jugarlo sin antes pensar fríamente, sin consultar con la autoridad. Intenté devolver cada amputado miembro a su lugar, pero fue imposible.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Era tarde, el grisáceo rumor ya dominaba la escena; sobre las nubes, del otro lado del mundo, había quedado la luz que decidí no aprovechar. Fue entonces que caí en cuenta de que era dominado por una vegetal ludopatía. Y así he continuado, arrancando uno por uno los elementos de su estética, desequilibrando más cada vez su perfecta composición.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Sus alaridos penetran con más insistencia tras cada operación. Ahora yo grito con ella. Una y otra vez… Fuerte, ¡más fuerte! Lo siento, lo vivo, lo padezco… lo… lo sufro. Pero aquí permanezco con mi masoquismo, atentando contra la naturaleza, desprendiendo cada una de las opciones que me plantea… Aun estoy aquí, deshojando la margarita.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-114159784857544470?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/114159784857544470/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=114159784857544470&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/114159784857544470'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/114159784857544470'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2006/03/aplauso-6-de-marzo-de-2006-el-noreste.html' title='Aplauso 6 de marzo de 2006, El Noreste'/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-114040471894263777</id><published>2006-02-19T21:03:00.000-06:00</published><updated>2006-02-19T21:05:18.960-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Las mentiras son muchas, y las verdades ninguna. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;JOSÉ SARAMAGO&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt; &lt;/span&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;EN LONTANANZA.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;span style="font-weight: bold;font-size:78%;" &gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Por Juan Pablo Matarredona&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;‘Te amo’ fueron las últimas palabras que escuché a través del auricular. Me conoces perfectamente, sabes muy bien el efecto que pueden producir en mí. En verdad que soy débil, te lo he demostrado constantemente desde el instante en que te conocí. Pero esta vez no consideré apropiado regresarte el cumplido.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Éramos uno mismo cuando lo dijiste por primera vez; sonó tan real. Tu cuerpo desnudo sobre el mío, nuestra pasión desbordándose por cada horizonte de la cama. En verdad teníamos algo. ¡Cómo añoro esos momentos, en los que se evidenciaba en la intimidad que lo nuestro era real!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Antes de lo previsto te había entregado lo más valioso de mi existencia. De pronto te convertiste en la portadora de mis sentimientos, razonamientos y metas. Pero decidiste usarlos a tu favor, dejando a un lado la unidad que constituimos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Miro hacia atrás. Ahí están, en lontananza, nuestras bondades: Tu sonrisa, tus besos, las palabras que emergían desde tus sentimientos, nuestras pasiones, las discusiones, los sofocadores abrazos, tu cariño, mi alegría… Ahí está todo lo que hemos perdido como víctima de la erosión producida por el engaño.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Otra vez soy el destinatario de tus mentiras. Hasta hace poco la hemorragia se planteaba incontrolable, pero tuve que tomar una decisión. Opté por levantarme en armas para exigir lo que, por derecho, me corresponde. No sé si gane la batalla, pero de algo valdrá la lucha. Espero, cuando menos, corroborar mi autonomía y la libertad de mi albedrío.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Ayer tuve un momento de lucidez que me permitió ver lo que, hasta entonces, no quise observar. No pienso reparar en detalles, lo considero irrelevante, pero en ese instante se vio – a toda luz – que me venías engañando tiempo atrás. ¿Cuánto? No lo sé.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Durante semanas mi entorno se hizo lúgubre, las dudas y la falta de contacto enturbiaron mis pensamientos y sumieron en la espeses mi afecto. Pero decidí creer en ti; las voces ajenas no habrían de afectar más nuestra relación, ya bastante corroída por otras dificultades. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Es difícil aceptar lo que no se quiere. Más complicado aun tomar acciones en consecuencia, pero debo alzar la voz. La retórica ha sido tu más fiel aliada, y mi credulidad tu cómplice. Para todo tienes un pretexto; para todo, una explicación, aunque sea de lo más extraña. Y siempre encontraste en mí un ser que no te cuestionó, hoy esa historia ha cambiado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;La verdad se ha hecho presente – como debe ser en todo caso – y mi fuerza ha sido suficiente para evitarme una pena más. Sé que contabas con la debilidad que siempre te he mostrado. Hoy con tus últimas palabras lograste tocar ese punto, conseguiste mi desequilibrio, pero esta vez la razón le ha dado órdenes al corazón, y no permitiré que fonemas que parecen vacíos de significado me hagan, una vez más, tu servidor.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Ahora serán el tiempo y los hechos quienes dictaminen el curso de las cosas. Los eufemismos, grandes amigos tuyos, no tienen poder sobre mí. Hoy te pierdo, sí, porque es mi decisión. Y no hay manera de recuperar aquello que se desvanece en la distancia, a menos que la mentira deje de ser tu gran fachada.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-114040471894263777?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/114040471894263777/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=114040471894263777&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/114040471894263777'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/114040471894263777'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2006/02/las-mentiras-son-muchas-y-las-verdades.html' title=''/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-113736270471311804</id><published>2006-01-15T15:58:00.000-06:00</published><updated>2006-03-20T19:19:45.686-06:00</updated><title type='text'>Aplauso 6 de febrero de 2006, El Noreste</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Nunca nos deberíamos sentir &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;seguros de aquello que pensamos &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;ser porque pudiera ocurrir que &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;ya estemos siendo cosa diferente&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;JOSÉ SARAMAGO&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;CUANDO FUI “NOSOTROS”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Por Juan Pablo Matarredona&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Después de finalizado el acto carnal, te pusiste de pié. No supe qué buscabas, cuál era la prisa por alejarte de ese lecho del pecado; creo que ahora lo entiendo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No era la primera vez que hacíamos un intercambio pasional y sentimental, pero aquella ocasión todo fue distinto. De un momento a otro la estética se impuso ante mis pensamientos, y los cánones que marca dejaron de incluirte. ¡Qué irregular forma la tuya!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El problema fue más allá. De pronto dejaste de representar un ser celestial. Lo peor de tu alma brotó ante mí. La falta de criterio se hizo evidente, tu ineptitud se tornó en tu mayor virtud. ¿Cómo es posible que después de tantos años a tu lado, hasta ese momento me haya dado cuenta de algo tan evidente?. Sin siquiera razonarlo dejé de buscarte, me perdí. Afortunadamente no fui el único.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ahora te comprendo. Puedo empatizar contigo. Tus ojos, desde una posición más alta - pues estabas erguida -, también sintieron repudio por lo que veían posado sobre las sábanas, por aquello que para ti dejó de significar bondad en ese instante.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Esta mañana, antes de abrir los ojos, pensé en ti. Dicen que siempre tendremos presente la última imagen que obtuvimos de alguien, pero no es mi caso. Cuando te rememoro me remonto a tiempos anteriores, recuerdo tu sonrisa inigualable, tu excepcional sentido del humor y ese optimismo con el que te ganas el cariño de la gente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No pienso en lo que pudo ser, no le veo sentido. Prefiero reconstruir lo que fue. Sólo hay un punto que me acongoja cada vez que asaltas mi memoria: ¿Cómo pudimos cambiar de un momento a otro? ¡Ah, esa eterna pregunta! Y estoy seguro de no ser el único en cuestionarlo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Los posteriores encuentros, fuesen a causa de la sociedad o de la melancolía, no han sido muy gratos. Comenzamos siempre con una sonrisa, para continuar con recuerdos de ese pasado tan distante, y terminamos – sin excepción – de la peor manera posible.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Agradezco a nuestra profesión el poner trabas a nuestros encuentros; agradezco a la geografía el imposibilitar el acercamiento. Hoy sé que hace años nos perdimos y que cada quién sigue en busca de su propio camino. Ahora entiendo que tiempo atrás dejé de ser nosotros.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-113736270471311804?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/113736270471311804/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=113736270471311804&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/113736270471311804'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/113736270471311804'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2006/01/aplauso-6-de-febrero-de-2006-el.html' title='Aplauso 6 de febrero de 2006, El Noreste'/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-113401794384132776</id><published>2005-12-07T22:55:00.000-06:00</published><updated>2006-05-08T00:15:35.246-05:00</updated><title type='text'>Shock 1 de diciembre de 2005, El Noreste</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/3746/419/1600/01.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3746/419/320/01.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La incertidumbre es una margarita &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;cuyos pétalos no se terminan jamás de deshojar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;MARIO VARGAS LLOSA&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;EL VALOR DE DECIRTE ADIÓS.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Juan Pablo Matarredona&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No siempre se tiene algo que decir. ¡Ah, pero qué trabajo nos cuesta aceptarlo! Nos atemoriza la simple idea de quedarnos callados o de no tener algo concreto en mente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hoy no sé qué pensar. Incertidumbre, me has hecho tu presa; pero fui yo quien te invitó, quien te dio entrada a mis pensamientos y sentimientos. Es bueno, de vez en cuando, dudar de las cosas, pero hay que conocer el justo medio, hay que tener conciencia de cuánto tiempo debe durar esa sensación para que no se convierta en algo dañino. Creo que en esta ocasión no me preocupé por determinar tu estancia y ahora no sé cómo despedirte.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Dicen que el muerto y el arrimado a los tres días apestan. Y ya te has convertido en un sentimiento hediondo. Recuerdo los regalos que me dio un amigo mucho menor que yo, un amigo con mucha inocencia y sin preocupaciones: Dos mascotas que decidí nombrar Casiopea y Gárgamel. ¿Quién iba a pensar lo mal que podían oler? No me costó trabajo tomar la decisión de eliminarlas de mi vida, ahora están de vuelta a su hábitat.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Nadie quiere convivir con algo que le incomoda al olfato. Pero sí somos capaces de sobrevivir con sentimientos inciertos, con dudas que se encargan de enturbiar los pensamientos. He dejado de confiar en todos, el delirio de referencia es el motor de mis procesos mentales.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;¡Calla! ¡Pon la mente en blanco!… 1… 2… 3… 4… Qué diferencia, ¿verdad? Comenzamos a aclararnos. El blanco es el color de la pureza, es símbolo de limpieza e inocencia. Por qué temerle al no pensar, al no hablar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hoy me atrevo a decirte adiós. Perdona que sea descortés, pero tu estadía me ha orillado a no prestarle la atención suficiente a aquellos que tienen cosas buenas para mí, a los bienintencionados. Ellos no son los culpables de mi falta de confianza, fui yo quien decidió no tenerla, y estuve en un grave error. Hoy lo acepto y busco corregir.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ahora me resta luchar por recuperarles, y confío en su bondad para perdonar porque confío en ellos. Este es un gran comienzo… ¡Adiós mal olor, adiós putrefacción! Que tengas buena vida en otros seres, mas no en mí.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-113401794384132776?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/113401794384132776/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=113401794384132776&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/113401794384132776'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/113401794384132776'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2005/12/shock-1-de-diciembre-de-2005-el.html' title='Shock 1 de diciembre de 2005, El Noreste'/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-113401768095072461</id><published>2005-12-07T22:52:00.000-06:00</published><updated>2006-05-08T00:14:40.963-05:00</updated><title type='text'>Shock 18 de noviembre de 2005, El Noreste</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/3746/419/1600/03.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3746/419/320/03.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Creo que nunca he rechazado a nadie, de veras. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La gente se me ha ido quedando atrás, eso es todo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;JULIO CORTÁZAR, Último Round.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;DE TI PARA MÍ.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Querido Juan Pablo:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Sé que hoy pensaste en mí. Estoy segura de ello porque también me acordé de ti. Hace tiempo no me entero de tu vida porque no quiero enfrentar la realidad; por favor perdóname.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;La verdad es que las cosas no terminaron como debía ser, pero creo que no tuve otra opción o, mejor dicho, no quise verla. Muchas veces he pensado en reivindicarme y arreglar lo nuestro, pero no me atrevo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Hoy tengo miedo de abrir los ojos, de caer en cuenta de que nada ha cambiado, que sigo siendo la misma persona. No es la primera vez que temo, pero sí la primera ocasión que me atemoriza mi condición.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Recuerdo aquella vez en que te dije que te acompañaría a cualquier lugar, que estábamos juntos en todo y por siempre, pero creo que fueron palabras sin meditar. Ahora me doy cuenta de la seriedad de tus objetivos, ahora veo que fui yo quien te engañó.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Trato de ponerme en tu lugar, pero no lo consigo. No puedo concebir cómo decidiste comprometerte a tanto con alguien como yo, con alguien que le huye al futuro. La verdad es que no pensé lo que te decía, siempre creí que tu entusiasmo era tan débil como el mío, tan efímero y pasajero que serías el primero en dejarlo todo a un lado para cambiar el rumbo y olvidarte de los demás. Hoy veo que no, que fui yo quien decidió disminuir la marcha… Fui yo quien nos abandonó.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Sigo tendida en la cama. Mis párpados continúan en posición de reposo. ¿Para qué permitir que la luz penetre por mis ojos? Sé perfectamente lo que voy a encontrar. Frente a mí estará la misma ventana que me permite la visión de un mundo que no comprendo, de un mundo que ya me es ajeno. A mi derecha, la misma mesita de noche con la misma lámpara que cede ante mi petición de darme luz cuando lo requiero. Si miro más allá de ese mueble, sé que puedo ver la pintura de Dalí que siempre te ha cautivado. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Y si volteo a mi derecha sé que seguirás recostado ahí, descansando mientras continúas tu vida; deseando que algún día de estos apriete el paso para alcanzarte en ese largo recorrer que prometimos hacer juntos. Sé que seguirás teniendo fe.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Por favor espera, que ya abro los ojos. ¡Prometo correr hasta alcanzarte! Estoy segura de que seguirás confiando en mí.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Te quiere.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Tu rezagada.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-113401768095072461?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/113401768095072461/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=113401768095072461&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/113401768095072461'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/113401768095072461'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2005/12/shock-18-de-noviembre-de-2005-el.html' title='Shock 18 de noviembre de 2005, El Noreste'/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-113401737618225338</id><published>2005-12-07T22:46:00.000-06:00</published><updated>2006-05-08T00:13:27.450-05:00</updated><title type='text'>Shock 4 de noviembre de 2005, El Noreste</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/3746/419/1600/04.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3746/419/320/04.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Aquel que no mire más allá de su propia mente&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;se verá pronto reducido a la más miserable de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;todas las limitaciones, es decir, a sus propias obras. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;SALVADOR DALÍ.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;LA GUERRA DE ASPERGUER*&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Por Juan Pablo Matarredona&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Somos bélicos por naturaleza. Pareciese como si no pudiésemos vivir sin encontrar un rival en todo aquel que se planta en nuestro camino. Ni tú ni yo ni Jorge somos la excepción.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Cuando él era apenas un infante, con sólo cuatro años en su haber, se vio amenazado; descubrió que su madre aumentaba de peso. La verdad es que al principio no supo interpretar el cambio físico que experimentaba su progenitora, pero de poco en poco las pistas se presentaron ante sus ojos y su casi nula capacidad de raciocinio alcanzó a interpretar esta metamorfosis: quien lo había dado a luz estaba en espera de un nuevo ser.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;¡Oh, Dios! ¿Sería este el prematuro fin de una feliz infancia? Funestos sentimientos lo atormentaron, pero en realidad no sabía muy bien a lo que se enfrentaba. Jorge pasó por una etapa de ecuanimidad, de calma, pretendió convencerse de que su nuevo hermano en nada cambiaría los privilegios que gozaba desde cuatro años atrás, pensó que nadie le daría importancia. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Cuando todo parecía resuelto para nuestro pequeño amigo, el problema llegó a su máxima intensidad: la nueva cría respiró y lloró por primera vez. La novedad acaparó la atención de todos. Jorge se vio desplazado. Desde ese momento no sería tratado de la misma manera, no sería el alma de la felicidad, sólo representaría una pequeña parte de ella.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Qué difícil nos resulta compartir nuestros privilegios con los demás, preferimos la guerra; Jorge optó por la guerra. Lo curioso es que es una guerra en el interior, nos vemos ensimismados y es en el terreno personal donde damos lugar a todas las batallas. ¿Para qué buscar nuevos campos, para qué dar oportunidad a los nuevos contendientes?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Fernando era el nombre del nuevo ser humano que, sin saberlo ni desearlo, se convirtió en el principal adversario. ¡Qué tristeza! A pesar de lo cariñoso que era con su hermano fue orillado al mismo campo de batalla donde se encuentra el primogénito, fue orillado a sus propios pensamientos. De igual manera nos enclaustramos unos y otros.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El temor es el principal factor de nuestras limitantes. Jorge se decidió por el autismo en lo familiar y de esa manera obligó a Fernando a vivir sólo para sí mismo, sus buenas intenciones nunca fueron bienvenidas. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Tú y yo somos enemigos de la interacción, somos enemigos de nosotros mismos. Hemos optado por el autismo social y profesional. Me pregunto si algún día podremos vernos a los ojos y sonreír. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;¿Seremos capaces de cruzar el umbral para darnos oportunidad de compartir? Mientras no tengamos el valor de hacerlo nos seguiremos viendo en el campo de batalla. En ese campo donde sólo me encuentro conmigo y donde tú únicamente peleas con tus pensamientos. Abre los ojos, mírame, que ya te he visto. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;* Existe un desorden neurobiológico denominado Síndrome Asperger que provoca comportamientos cercanos al autismo y serias deficiencias en la interacción social.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-113401737618225338?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/113401737618225338/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=113401737618225338&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/113401737618225338'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/113401737618225338'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2005/12/shock-4-de-noviembre-de-2005-el.html' title='Shock 4 de noviembre de 2005, El Noreste'/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-113401706064455630</id><published>2005-12-07T22:40:00.000-06:00</published><updated>2006-05-08T00:12:15.196-05:00</updated><title type='text'>Shock 28 de octubre de 2005, El Noreste</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/3746/419/1600/09.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3746/419/320/09.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En bien del futuro de la humanidad, espero que seas estéril.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;JOHN KENNEDY TOOLE, La conjura de los necios.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;INMERSOS EN LA HORA DEL TÉ.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Por Juan pablo Matarredona&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;¿Quién lo iba a pensar, pero juro que te vi jugando al té?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Fue una experiencia gratificante, muy ilustrativa. Ahí estabas, con tus amigas imaginarias, todas alrededor de la mesa. ¡Qué finas! Y qué lindas conversaciones las suyas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;- Ji ji ji… ¡Ay, manis! Qué bien se ve el doctor Rivera hoy.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;-  ¿Ya viste? Vienen llegando los Lamantour.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No ha existido en este planeta una sola niña con tanta idea de lo que es ser de alta alcurnia como tú.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Sé que te suena raro, seguro te has quedado atónita, y más porque me doblas la edad, pero es verdad lo que te digo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No soy un tipo que suela hablar de sus sueños, y lo que te cuento no es uno de ellos. Pero, en verdad, juro que te he visto jugar al té. ¡Y qué bien lo haces! &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Algunos critican a la televisión porque no educa a la gente, pero les hace falta verte jugar con tus amigas, con los Rivera y con los Limantour, para darse cuenta de que la tele es una gran institución.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Es más, deberíamos abolir la literatura y los colegios; no enseñan nada, nos complican la existencia. En cambio, el dios televisivo hace lo más adecuado, nos simplifica la vida. Nos da, empaquetadas, personalidades en unas veinte presentaciones distintas. Nos enseña que cualquiera puede hacer lo que sea con el simple hecho de desearlo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;¡Qué ganas tengo de ser actor! Si no fuera por la tele, tendía que combatir enormes adversidades para conseguirlo; pero ella, la sagrada televisión me ha enseñado que puedo serlo. Bastará con hacer el intento de imitar lo que veo a través de su gran ventana al mundo, lo que ella, oráculo divino, me muestra. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;¡Qué sencillo! Me aprenderé algunos diálogos de telenovela y con eso he de escribir una puesta teatral. La cochera de mi casa puede ser convertida en teatro, en fin, hay espacio y tiene muchas luces.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;¡Ah, un teatro en la ciudad! ¡Y con montajes profesionales! Obviamente porque serán hechos por mí. Ya imagino la noche de estreno: Vendrán los Limantour, los Rivera y vendrás tú. Todos reunidos para continuar jugando al té, para seguir con esos juegos que llamamos sociedad y profesionalismo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-113401706064455630?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/113401706064455630/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=113401706064455630&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/113401706064455630'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/113401706064455630'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2005/12/shock-28-de-octubre-de-2005-el-noreste.html' title='Shock 28 de octubre de 2005, El Noreste'/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-113401678436509891</id><published>2005-12-07T22:30:00.000-06:00</published><updated>2006-05-08T00:10:22.676-05:00</updated><title type='text'>Shock 21 de octubre de 2005, El Noreste</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/3746/419/1600/08.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3746/419/320/08.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;font-size:85%;"  &gt;Los silencios, pobres de ellos, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;font-size:85%;"  &gt;no son más que eso mismo, silencios.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;JOSÉ SARAMAGO.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;  &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;font-size:85%;"  &gt;PRIMER LLAMADO A LA CORDURA&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Por Juan Pablo Matarredona&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:85%;"  &gt;¿Qué hago sentado aquí? ¿Qué hago escuchándole? Veo su boca, sus gestos, sus manos, pero no comprendo, será mejor abstraerme en mis pensamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Letras… L, E, T, R, A, S… ¡Con ellas puedo formar palabras! Me han dicho que cada una de ustedes engloba un concepto, que cada una significa algo distinto. Pero nadie me ha explicado lo que acabo de descubrir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quién iba a pensarlo, pero ustedes representan sonidos. Sí, las interpreto de la misma forma en que lo hago con lo que penetra mis oídos. Ustedes son muy sabias, saben juntarse en sociedad, alguna vez oí decir que a sus familias les llaman frases. ¡Qué mejor manera para representar las ideas!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hay que saber jugar con ustedes. Hay que conocer la manera más adecuada de acariciarles, hay que ser tierno cuando se está con ustedes. Alguna vez comprendí que cuando no se les trata bien dejan a un lado aquello que llamamos significado. ¡Ah! Por qué tantos no se han dado cuenta de algo tan elemental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bla, bla, bla… Le oigo, llegan a mis orejas unos fonemas; intentan trepar hasta lo más alto de mi razón, pero nadie les abre la puerta. Hace un gran esfuerzo por locutar, pero creo que menosprecia a los mejores amigos de las palabras; creo que es elitista con los silencios. Es increíble, sigue hablando, bla, bla, ¡blablando!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Silencio! Por favor… Shhh… Silencio…¡Qué bello es! ¿Lo escuchas? Es la mejor música. La música es una gran ruta de escape, te conduce a un paraíso que es único en cada experiencia. En ocasiones quisiera que esta canción nunca terminara; otras, prefiero interrumpirla, me atemorizan cada uno de los elementos que la componen: la calle, el viento, los árboles, las aves, los autos, las pisadas, las voces, las personas, todo, todo, absolutamente todo…me consume, hace que me de cuenta de lo insignificante que soy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez dibujé un partido de fútbol; no soy devoto del deporte, pero era un ejercicio obligatorio, uno de esos que imponen los docentes con el pretexto de un fin pedagógico. Una toma aérea, muchos puntos la circundaban, dentro del campo coloqué sólo veintidós, pero uno de ellos era distinto, tenía el control.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el pesero (con “s”, pues se refiere a los pesos) no vi a nadie, sólo puntos…muchos puntos que subieron, se movieron y bajaron, todos entorno a mí…La música, el silencio…La nada…Sólo las voces de la conciencia, las de un ego megalómano. Hace tiempo no escuchaba la música del silencio, hace tiempo no tenía miedo. ¡Qué reconfortante sensación!&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-113401678436509891?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/113401678436509891/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=113401678436509891&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/113401678436509891'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/113401678436509891'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2005/12/shock-21-de-octubre-de-2005-el-noreste.html' title='Shock 21 de octubre de 2005, El Noreste'/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-112122620150712477</id><published>2005-07-12T20:22:00.000-05:00</published><updated>2006-01-31T17:08:08.493-06:00</updated><title type='text'>It's been a long way</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ya llevo 2 meses en Poza Rica. Las cosas siguen igual...bueno, ni tanto...jejje...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Desde hace rato que no escribo en el blog, pero creo que es sano hacerlo de vez en cuando; si escribiera seguido, esto se convertiría en una rutina más.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Una semana después de comenzar a vivir en la casa (en la calle que lleva por nombre Pozo 13 por el pozo petrolero que está a una cuadra de nuestro hogar) vinieron Fer y Leslie, además, tuvimos a dos inquilinas esos días, unas chavas que conocimos en el hotel y no sé por qué, les dimos chance de quedarse en la casa una noche, lo que se convirtió en 4 noches y 5 días en total. La visita de Fer y Leslie me sentó muy bien, me dio muchísimo gusto que vinieran, a parte, traían una actitud de poca madre, vinieron a pasarla conmigo y a conocer a mis amigos e hicieron click súper bien. Llegarono viernes por la noche y estuvimos en la casa echando los chupes. Al día siguiente nos lanzamos a Tuxpan por la mañana, hacía varios años que no iba a la playa con el Guecko, estuvo chido. Por supuesto que también fueron Víctor, Armando y las inquilinas. Por la noche fuimos al único antro que "vale la pena visitar" en este pueblo...al Don Gabino, y fue la primera noche que realmente he pasado bien en ese sitio.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;El domingo casi no pude estar con ellos porque me tocó trabajar casi todo el día. A medio día tuve que ir a hacer enlaces desde diferentes restaurantes de la ciudad...Para mí, hacer eso es lo más pinche del trabajo, pero, afortunadamente, era con la banda de Grupo Modelo, así es que al término de esas 3 horas de chamba, estaba bastante pedo...De ahí tenía que lanzarme a chambear a un evento en Puebla, y Víctor, Armando, Leslie y Fernando me acompañaron a aguantar vara ahí.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;El lunes pasó más o menos lo mismo, nos levantamos un poco tarde y me tuve que lanzar al programa, ellos jalaron por su lado, fueron a comer enchiladas gigantes, y tuvieron la amabilidad de traerme un par porque moría de hambre. Cuando faltaba poco por terminar el programa me llamó Fernando para decirme que el coche se había descompuesto y que lo iban a dejar en la calle e iban a agarrar un taxi para llegar a tiempo a ADO porque el camión los iba a dejar. La neta es que ese fin de semana, a pesar de que por la chamba casi no pude ni verlos, disfruté mucho su visita.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Los días pasaron igual que siempre y, para el siguiente fin de semana, llegaron David, Estrou y Gus...Pero antes de ellos llegó, sorpresivamente, Alejandra, chava de CD. Juárez, amiga del Gordo y de Luévano...Una chava de poca madre que, los días que estuvo aquí se portó de 10. Fue sábado por la mañana cuando mis amigos entraron al pueblo...me sentía mal, como crudo, me levanté temprano para recibirlos, vine por ellos a Exa...Me ilusionaba mucho verlos, pero las cosas no fueron ni como ellos ni como yo esperábamos. Ese día tenía una comida de la chamba. Era la conmemoración de los 12 años de la frecuencia; así es que el jefe invitó a todos a comer, pero sin invitados...Sólo permitió que fuera Alejandra; obviamente, porque es mujer...je...Pos tuve que dejar en la casa a mis carnales y lanzarme lo más rápido que pudiera a la comida...Allí fue muy difícil safarse rápido, para cuando regresé a casa, David, Gus y Estrou estaban muy molestos y decidieron subirse al coche y lanzarse a Tuxpan...Problema grave entre todos, nos peleamos como niños de secundaria. Total que los demás nos regresamos a la comida, que más que eso, ya estaba entrando a la etapa "peda"...Después de unas copas por allá, unas cantaditas por parte de todos, el reventón se mudó al Pozo 13...uuuu...Ahí nos tienes a Armando y a mí cuidando a los borrachos en la casa...Víctor y Alejandra, nada tontos, se enclaustraron en una habitación para desentenderse del asunto. La peda fue incrementándose más y más, hasta que llegó el momento en que todo apuntaba a que aquellos iba a convertirse en una bacanal...De pronto, Omar, el operador que suele estar en mi programa dijo que la peda se mudaba a casa de Mayra...nos lanzamos todos para allá, pero ahí el ambiente era más relajado...Después de un rato, Armando y yo retachamos para la casa y nos cobijamos bajo los brazos de Morfeo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;El domingo nos lanzamos para Tuxpan, como mis cuates estaban ahí, les llamé. Quedamos en vernos en la entrada de la playa para lanzarnos al Tajín. Dejé a Víctor, Armando y Ale con el coche y me lancé con mis amigos, en el coche del David, a Tajín...Estuvo chido ir a las pirámides. Al salir de ahí nos lanzamos a Papantla, donde compramos vainilla y unos licores de vainilla. Luego nos fuimos a Tuxpan otra vez, ahí comimos unos mariscos en la Riviera. Por la noche nos quedamos en el hotel que agarraron ahí, vimos un poco del Live 8, jugamos Chuti, echamos unas cubas y platicamos nuestras experiencias. Esa noche la gripa me mató, llevaba mal varios días; de hecho, unos días antes tuve que faltar a la chamba porque estaba muriendo por la alta temperatura corporal que me cargaba...El asunto es que me pegó otra vez...A las 5 de la mañana el Estrou se lanzó de retache al DF porque tenía que chambear.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Cerca del medio día regresamos a Sopa Rica. Nomás pasamos rápido a la casa y el David y Gus me acompañaron al programa. Se chutaron las eternas 3 horas que tengo en cabina y, gracias a ellos, me di cuenta que los niveles de los micros han estado mal todo el tiempo y era un pedo para mí hacer programa. Desde el día siguiente no tengo que matarme tanto para proyectar la voz y no tengo que impostarla tanto porque hablé con el operador y arreglamos el problema del micro. La neta es que así me la llevo mucho más leve.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Al salir del programa nos lanzamos a tomar un café, cosa que casi no hago en este lugar...Ahí echamos una cotorreada súper rica. Esa noche no me acuerdo qué hicimos, me imagino que dormir temprano.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;El martes fue un día muy, pero muy bizarro...Llegó el fumigador a la casa y nos despertó para matar a todos los bichos que había...Esa mañana Víctor y todas sus cosas abandonaron Poza Rica. Fue muy muy raro...A Gus y David les tocó la mañana bizarra, pero casi no la degustaron porque se fueron temprano al DF.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Fue complicado venir a Exa para decirle al jefe que Víctor ya no estaba, que ni adiós había dicho. Fuimos a ADO para que nos dijeran si había tomado algún camión y nos informaron que había tomado un camión rumbo al Df a las 8 am. Cuando estábamos en la oficina del jefe, hablando de eso, sacados todos de onda por lo que había pasado, sonó mi celular y era el sujeto en cuestión desde el Aeropuerto del DF. No dio mucha información de lo que pasaba....Por la noche me llamó otra vez para decir que estaba en su casa en Cd. Juárez...Bizarro!!!! A partir de ese día no más Víctor Luévano...El programa de Armando, pos a sacarlo como se pueda y, en la casa, una habitación que se convirtió en estancia....&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Este fin de semana fue el primero que salimos sin el Víctor...El viernes fuimos al antro, nos encontramos a unas amigas ahí y luego llegó el jefe...Echamos unas copitas y ahí salió la idea de ser maestros de ceremonias en la graduación de la escuela más "nice" de Poza, el Tepe...Nos dijeron que fuéramos vestidos como nos diera la gana, y así lo hicimos. El sábado nos lanzamos a la graduación con unas fachotas...a la hora de la hora, pos ya no nos pusimos a conducir el evento y, entre que nos piedieron que mejor no por nuestro atuendo y que nos dio verguenza...La opción fue lanzarnos al antro con un cuate que es el encargado de las promociones de Sol. Ahí nos topamos a una amiga...Luego al jefe...La pasamos chido...El fin de semana pasaron un par de cosas que hace rato no pasaban...jajjaja...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Pero bueno...Este fin de semana voy al DF, al parecer, tengo que ponerme a chambear en unas cosas del teatro, porque entran nuevos actores...También voy a ver a toda la banda. Esta vez me acompaña Armando. Tengo muchas ganas de ir para allá, sólo para darme una intoxicada con el smog...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Pos ta bien, ya dejo este post...Hasta la próxima!!!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-112122620150712477?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/112122620150712477/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=112122620150712477&amp;isPopup=true' title='12 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/112122620150712477'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/112122620150712477'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2005/07/its-been-long-way.html' title='It&apos;s been a long way'/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-111872156114572128</id><published>2005-06-13T22:09:00.000-05:00</published><updated>2006-01-31T17:08:42.400-06:00</updated><title type='text'>Échame a mí la culpa</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:85%;" &gt;Llevo más de un mes. Específicamente: un mes y seis días. A veces pienso en el tiempo que llevo aquí y me parece eterno; otras, como un suspiro. Ya tenemos casa. Ya se terminaron las comidas gratis en el Súper Cream.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:85%;" &gt;La chamba me sigue gustando. Toda la gente que ha venido a la cabina nos ha dicho a Víctor, Armando y a mí que parece que nos divertimos mucho en nuestro trabajo; creo que eso habla muy bien de nosotros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:85%;" &gt;Nunca pensé que trabajaría en algo que tuviese que ver con la música Pop, y ahora resulta que no me molesta en absoluto. De hecho, me ha servido, pues ya sale de mí el verdadero Juan Pablo...Sí, debo reconocerlo, me encanta el Pop!!! No es que el Rock deje de gustarme, todavía me agrada, y mucho, pero durante muchos años, por imbécil, renegué del Pop, y ahora me doy cuenta que siempre me ha gustado. Creo que fue el Concierto Exa en el Auditorio el que me dejó sacar mi gusto por esa música. El segundo día de concierto, por la noche, se juntó una buena banda de locutores de las diferentes plazas de la estación y nos lanzamos todos a un bar de Polanco. Debo señalar que toda la banda Exa, absolutamente toda, es buena onda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:85%;" &gt;Esa noche me dí cuenta que me sé muchas rolas poperas, y no sólo eso, sino que me prenden y me hacen sonreír. He de aceptarlo, he reprimido muchas cosas de mi ser, simplemente por estupidez. Pero llevo ya un buen tiempo, casi un año, eliminando la mierda que acumulé durante años y que, desafortunadamente, nadie tuvo el valor ni la confianza de advertirme y echarme la mano. Ahora me toca, prácticamente solo, limpiarme, y lo estoy haciendo bien.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:85%;" &gt;La primera visita al DF fue como ir a un sitio ajeno. No tuve tiempo de ver a nadie, sólo pude ver a Mónica, Pri, Xime y Mariana; y muy poco tiempo. La ciudad me pareció muy extraña, como si no la conociese. Pero lo disfruté, disfruté el conocer mucha gente de "la banda naranja" (jeje).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:85%;" &gt;La segunda fue este fin de semana, me lancé sólo sábado y domingo, y la pasé muy bien. Pude ver a los amigos, poco tiempo, pero el necesario para recibir energía para seguir dándole. También salí con casi toda la familia ("casi toda" porque la distancia nos imposibilita juntarnos con Javier). Estuvimos un ratito juntos Jaime, Jordi, Irasema, Montse, mi mamá y yo. Disfruté mucho estar con ellos. Ya llegó el momento en que todos los miembros de la familia vivimos por nuestro lado, y creo que todos parecemos ser un poco más maduros y somos más tolerantes para con los demás.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:85%;" &gt;Sé que este post parece no tener forma: ni pies ni cabeza. Simplemente escribo de lo que me viene a la mente cada instante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:85%;" &gt;La amistad, sórdido tema...Por cierto, he sido criticado por lo que escribo en este blog...Dios mío!!! Ahora ni siquiera tengo derecho a escribir en MI SITIO, de expresar lo que pienso, lo que siento, MIS SENTIMIENTOS Y RAZONAMIENTOS. De hecho, una persona hasta se metió a mentarme la madre en el post anterior. Hay que saber leer, no opines de lo que no conoces bien, para dejar claras las cosas, me permito aclarar algo, el "Señor Manipulación" no es Luis, es suu "amigo" el baterista, Pontón. En verdad es muy difícil de descifrar??? Ah...por cierto, es asombroso cómo ahora resulta que la gente de la que tan mal hablaron durante tanto tiempo, resulta que ahora es objeto de su devoción. Espero que algún día alcancen la congruencia entre lo que piensan, dicen y hacen...Les haría mucho bien...Pero bueno, hasta aquí con este tema, que ya suficiente he hablado de él y bastante pereza comienza a producirme.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:85%;" &gt;De regreso a la vida por acá. Desde el sábado tenemos casa. Sí, el hotel ha quedado atrás. Falta resolver muchas cosas de nuestro "hogar", pero el primer paso ha sido dado. Es espacioso, pero le falta nuestro toque, que sea algo caluroso y, bueno, una gran mano a todo el sitio; cuando terminemos quedará muy bien, muy bueno para los reventones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:85%;" &gt;Desde mañana tendremos que apañarnos por nuestros medios para las comidas, pues el convenio con el restaurante terminó hoy. Por el momento no sabemos cómo le haremos para comer, pues no tenemos dinero de aquí a la quincena.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:85%;" &gt;Estoy ansioso por la visita de Leslie y Fernando, espero que en verdad vengan el fin de semana, para que conozcan la casa, estén en nuestro reven de inauguración y nos lancemos a la playita en Tuxpan. Ojalá y en unas semanas se puedan lanzar los demás.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-111872156114572128?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/111872156114572128/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=111872156114572128&amp;isPopup=true' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/111872156114572128'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/111872156114572128'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2005/06/chame-m-la-culpa.html' title='Échame a mí la culpa'/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-111699364439138372</id><published>2005-05-24T22:37:00.000-05:00</published><updated>2006-01-31T17:09:16.520-06:00</updated><title type='text'>I have moved....They moved me too</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Nuevamente cambié mi residencia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hay quien dice que voy de mal en peor: Madrid, primero; DF, después; y Poza Rica, ahora. No comparto esa opinión. Las cosas aquí van bastante bien: Profesionalmente vale la pena, pues la cadena es internacional y, personalmente, la gente me ha tratado muy bien y he conocido personas muy buena onda.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hay otros dos cuates que también fueron "importados" por Exa Poza Rica. Armando Corrales y Víctor Luévano son de Ciudad Juárez, Chihuahua; sí, de ahí donde matan mujeres. Son muy buen pedo, nos hemos identificado muy chido y nos echamos la mano bastante bien.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Por el momento estamos viviendo en un hotel, pero en un par de días ya nos vamos a mover a un departamento provisional. La paga no está mal; tampoco es lo mejor del mundo, pero sirve para vivir.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;A ver cómo se va poniendo el rollo por acá, pero tengo esperanzas en que esto irá mejorando cada vez más.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Este fin vamos ir al DF. Es el concierto Exa, así es que aprovecharé para ver a los amigos, que son pocos, pero de calidad, descansar en casita unos días e ir al teatro para ver Orgasmos, pues Gali ya no está en la obra, ahora es Alma Cero, así es que hay que ir a dar el apoyo y tirar buena vibra.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Las cosas se van prendiendo por acá y vamos pa' arriba!!!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hace tiempo, hubo quienes se dijeron amigos míos y me traicionaron durante mi viaje a Madrid. No conformes con ello; después de mi regreso a México me ocultaron las cosas durante varios meses, hasta que alguien se atrevió a hablarlo - y a medias -. Cuando hablamos, vengo descubriendo, me dijeron más mentiras. De todo corazón les deseo todo el fracaso del mundo. Recuerden, el karma es muy poderoso y siempre se pagan las cosas malas que se hacen! Neto que ya les tocará, y muy fuerte. Más al "Señor manipulación". Sí, tú sabes que me refiero a tí.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-111699364439138372?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/111699364439138372/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=111699364439138372&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/111699364439138372'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/111699364439138372'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2005/05/i-have-movedthey-moved-me-too.html' title='I have moved....They moved me too'/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-111336318689699967</id><published>2005-04-12T22:22:00.000-05:00</published><updated>2006-01-31T17:09:36.970-06:00</updated><title type='text'>A different kind of pain</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hoy sentí dolor...No cualquier tipo de dolor, uno que nunca había experimentado...Comenzó como un padecimiento físico, una tortura, si algún día me viera obligado a torturar a alguien ya sé cómo lo haría...Aquellos que me conocen bien, pero realmente bien, saben a qué me refiero. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;El doctor no tuvo ni un gramo de compasión al someterme a la operación, fue con todo y por todo...Horas más tarde comenzó el calvario, como si saliese lava de mi cuerpo, algo que te quema prácticamente hasta consumirte...Sí, un dolor fuerte en extremo, pero ese sufrimiento físico, ese dolor, trajo con sigo un alivio emocional que lo compensa todo; me trae tranquilidad y estabilidad...Es bueno saber que estoy saliendo de una más...De nuevo me demuestro que puedo salir adelante, que los errores, si no pueden ser borrados, por lo menos pueden ser controlados...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-111336318689699967?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/111336318689699967/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=111336318689699967&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/111336318689699967'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/111336318689699967'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2005/04/different-kind-of-pain.html' title='A different kind of pain'/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12100357.post-111324646944201988</id><published>2005-04-11T14:03:00.000-05:00</published><updated>2006-01-31T17:10:05.080-06:00</updated><title type='text'>A new day....a better life</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hay quienes no quieren ver las mejorías, quienes se quedan con los paradigmas..aquellos creen que han llegado a ser mejores personas; pero ¿cómo se es mejor siendo incapaz de ver dentro de los demás?...Afortunadamente puedo ver el interior de quienes me rodean y de los que alguna vez lo hicieron...Ahora me toca una autoinspección pública. Basta a los falsos juicios, sólo uno mismo tiene la autoridad para criticarse.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;www.jpmatarredona.com&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12100357-111324646944201988?l=jpmatarredona.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/feeds/111324646944201988/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=12100357&amp;postID=111324646944201988&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/111324646944201988'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12100357/posts/default/111324646944201988'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jpmatarredona.blogspot.com/2005/04/new-daya-better-life.html' title='A new day....a better life'/><author><name>Juan Pablo Matarredona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11458424213501167409</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_x88m-V3ryLk/S_YJTGCdNUI/AAAAAAAAAAs/17EV5HrdVgY/S220/JPMAvatar04.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
